CAPITULO PRIMERO.
Sobre todo por la mañana, es aconsejable dar los buenos días por la mañana, a mi un día se me ocurrió dar los buenos días en un restaurante Chino de una calle de Barcelona, calle que desconozco por que también desconozco el motivo por el cual pasaba por alli, seguro que no iba hacer nada bueno, pero eso es otra historia, la cuestión es que la próstata, órgano toca pelotas que poseemos los varones, me avisó repentinamente que tenía que mear, yo, por no hacerle enfadar y que me hiciera eyacular en vez de mear, (a la próstata más vale no mosquearla...) me dispuse a hacerlo en el primer establecimiento que tuviera meadero, mi mala suerte fué que era el citado restaurante chino. Al entrar al restaurante, con prisas, pero educadamente, dije en voz alta, BUENOS DÍAS!!, serían como las 21:30 horas, me temo que mala hora para decir BUENOS DIAS, y mis temores fueron tales, el Chino, uno de ellos, llamémosle A, por diferenciarlos, me miró al principio con cara de Chino, esa cara que solo saben poner los Chinos, y seguidamente me miró con cara de Chino Perplejo. Pareció de todas formas que me había entendido, pensé entonces que era un gran alivio no tenerle que explicar que me meaba casi casi de forma inmediata al tiempo que me hacía gestos con su mano derecha indicando que le siguiera. Era un gran alivio, seguía pensando, pero a la vez que pensaba eso me brotaban algunas dudas, mas bien me invadian, como lo hace bush cuando se queda sin petroleo, vamos, al tun tun. Hubo un echo que creo fué el detonante de que me invadieran las "dudas a la Americana", ese echo fué que pasamos por delante de la puerta del baño como el que pasa por la puerta de la sacristía, vamos con total indiferencia, aunque siempre hay excepciones. Pasamos por delante de la puerta del baño, y pude vislumbrar por su puerta entreabierta un meadero con nombre, se llamaba ROCA y yo quería ser su amigo para mearle encima, pero el ritmo frenético del Chino actuaba en mi como un imán, le seguía sin control, y cuando quise controlar el ritmo me encontraba dentro de un despacho de dimensiones reducidas, igual era grande, pero la presencia de 8 chinos dentro de la estancia la redujo considerablemente. Allí estaban ocho chinos con cara de chinos, esa cara que solo saben poner los chinos, a estos rápidamente los enumeré del 1 al 8, más el frenético A, teníamos a 9 individuos chinos metidos en un despacho de dimensiones X.
Aquello me olía a chino encerrado, gatos no vi ni uno, además parecían no haberse duchado y ser éstos los mismísimos paletas de la gran muralla china. Los chinos 6 y 8 se pusieron a mi espalda, huelga decir que no cabían los dos detras de ella, así que sobresalían un poco, detalle que descarté por irrelevante, el chino A se piró, uno menos pensé, aunque ahora somos impares, otro detalle que eliminé por creerlo irrelevante también. Entre tanto descarte de detalles irrelevantes me di cuenta que sobre la mesa que tenia frente a mi, habia una pistola, un paquete de contenido indefinido, posiblemente por que estaba liado en celofán y el chino 2 sentado al otro lado de la mesa, mientras analizaba estos tres detalles que no quise descartar, el chino dos, el único que estaba sentado dijo.
- Hola, llega usted algo pronto, ¿ha traido lo nuestro? ..Uiiiiiiiiiiiiiiii que cojones se me habrá olvidado traer, pensé. Ya me lo dijo un medico con título, el cannabis te hará perder la memoria, yo me reí, pero ahora maldigo las cosas que enseñan en la facultad de medicina.
- Si, lo he traido.
- Veámoslo.
Uiiiiiiiiiiiiii que cojones le enseño yo ahora, así que en estos casos tire del repertorio Holiwood, siempre das dinero y te dan drogas, armas, mujeres o azafrán de importación. Eché mano al bolsillo, 40 euros, con esto no me dan ni para darle tinte a una paella. Improvisación, es el único valor que me quedaba, descolgué la mochila de mi espalda, en la acción golpee con ésta al Chino 6, ¡¡¡Eso por sobresalir!!!, abrí un poco la mochila sin que se pudiera ver el contenido, introduje una mano y extaje de la cámara fotográfica la tarjeta SD de 1gb. Al sacarla la alcé rápidamente y la puse delante de la cara del chino 2, el sentado, éste, sin dejar de fruncir el ceño abrió los ojos, mucho, tanto que parecía Noruego.
- Que es esto!!!
- Lo que quieres, aqui dentro está lo que quieres, es así como se lo dijiste a mi jefe.
- ¿Me tomas el pelo? le dije que en efectivo, solo efectivo!!!!! Además!! tu jefe dijo que vendrías a las 22:00 h., dirías BUENOS DÍAS y que llevarías una camiseta ROJA!!
Bualá, es pasta lo que quieren los chinos de los cojones.
- NARANJA! dijo NARANJA! estaba yo delante, siento que la diferencia de idiomas cree este tipo de confusiones. Eso en primer lugar, en segundo lugar, los maderos me han seguido durante todo el día, así que no he podido hacer la recogida de la pasta, en esta tarjeta está la transferencia de la pasta que acordamos más un 10% por los problemas causados, lo pude hacer desde un CIBER CAFÉ.
- Traele un cafe al Señorito! - NO NO!! no quiero café, solo quiero la mercancía e irme, podeis comprobar la transferencia en cualquier ordenador, esperaré y una vez comprobado me dais lo mio y me largo por donde he venido. Mientras lo mirais.....¿puedo ir al baño? me estoy meando.
- Acompañadle al baño.
- No, no, gracias se donde está, pasé por delante de él.
- Acompañadle al baño.
No cabía otra opción, mi plan se había reducido a salir corriendo una vez llegado a la puerta del baño, pero mis guardaespaldas me lo impedirían. Así que mi plan B, mi salvador, era que los chinos de los cojones no tuvieran un ordenador portatil en el cajón de la mesa, por que sobre ella no había ninguno. También había algo que me daba esperanzas, aún teniendo el ordenador, ¿tendrían un lector de trajetas?. Por fin mee, el mundo era otro, liberé tensiones, disfruté entonces del aroma de los inciensos que habia repartidos por todo el restaurante, prendándome los sentidos y la ropa, olía a jazmín, saqué del bolsillo la tacha del canuto que apagué momentos antes de entrar en el restaurante y le dí las 6 caladas que restaban en 5 segundos, tiempo record. Salí del baño, que buena la hierba pensé, mis ojos entonces se asemejaban más a los suyos, ceraditos cerraditos. Sería ese el detalle que me hizo ver a los dos gorilas esperandome en la puerta con cara más distendida. JEJEJE me reí, tres carcajadas sinceras, les contagié por que ellos también sonrieron, yo me reí por que no me parecieron Gorilas, JEJE me parecieron Osos Panda, UN MILLON DE EUROS y os llevo a mi casa JEJE, todos los hijos que os haga dandoos por culo se los devolvemos a vuestro Gobierno JEJE, ellos seguian sonriendo. Entramos de nuevo en el despacho, no había ordenador alguno sobre la mesa, tampoco lector de tarjetas, y sin cualquiera de las dos cosas Yo ganaba un poco.
- Está bien. Me dijo el chino 2. Puedes coger el paquete e irte, mañana hablaré con tu jefe y prepararemos la siguiente entrega. Me faltaron piernas, contraje el ojal, gire sobre mi propio eje 360 grados, y de nuevo lo tenía frente a mi, hice mal los cálculos, giré entonces 180 y encaré la puerta como el que encara la calle estafeta.....palante palante. Salí del restaurante con un paquete bajo el brazo, mi mochila a la espalda y corriendo como dos gacelas perseguidas por hienas, no se si a las gacelas las persiguen las hienas, pero si lo hicieran correrian mucho. Me metí en el metro, pagué el billete y al sentarme ya dentro del vagón introduje el paquete en mi mochila, cogí mi navajilla LEATHERMAN, pinché el paquete y al extraer la punta, ésta se había manchado de un color marrón, precioso, acompañado de su inseparable olor a COSTO!! ahhhh jejeje . Me reí, mucho, mucho, yo solo, todos me miraban, a todos les devolvia la mirada, pero la mia era más feliz. jejejej Unos kilos de COSTO por una tarjeta SD de 1gb. al salir del metro había gente, a todos les decía buenas noches, algunos respondian, otros no, hubo unos chicos sentados en un banco que me respondieron.
-Buenas noches! ¿oye colega tienes un piti?
-Si, claro, toma hombre! todo el paquete que yo llevo otro! Al tiempo que decia eso, me dieron un hostión en toda la cara que caí redondo, con un dolor de tres pares de cojones, medio inconsciente en el suelo vi como unas cuantas piernas salían corriendo con mi mochila... Llegué a casa con los ojitos rojos, sin costo, sin cámara de fotos, sin tarjeta SD, sin ganas de hablar. Pero con la obligacion de responder, sobre todo a las preguntas de mi mujer que estaba con cara mezcla de enfado mezcla de preocupación sentada en el sofá individual.
- De donde cojones vienes, a estas horas, ciego y con ese olor a perfume de puta barata...... ESTO YA ES OTRA HISTORIA....aún más dura.
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Continúa con: "Juanito Mi psicólogo"
lunes, 6 de julio de 2009
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