- ¿Bueno llamamos un taxi y nos vamos a Castelldefels?
Miguel asintió, asintió por no llorar.
- Miguel hombre no pongas esa cara, los trabajos de educación están dando sus frutos, es mucho mejor asentir que llorar.
Seguía asintiendo, parecía un conejo de duracell practicando una felación completamente erguido, tenía que afianzar otro aspecto en Miguel de vital importancia, ambos nos necesitábamos y precisaba de su confianza, por ahora no la tenía ganada, ni él tampoco pero la diferencia es que yo jamás confiaría en él, me costaba mucho confiar en la gente que había conocido en tan poco tiempo, sobre todo en la gente que había conocido en tan poco tiempo a la vez que se chivaba a otro tío de que le comía los morros a su novia, pensé largo y de pié en la forma de afianzar la confianza, después de 5 segundos saqué mi mano izquierda de mi cazadora y con un movimiento rápido le agarré el paquete en toda su extensión.
- ¿Qué haces tío?
- Miguel, no soy maricón, ¿confías en mi?
- ¡Como que no lo eres! ¿Y esto?
El tenía intención de dar unos pasos atrás, pero mi mano era una mano de presa, imposible de soltarla si no era por desgarro, lo entendió al primer intento de retroceder, supe que lo entendió por que rápido dio el mismo paso hacia delante, miraba de un lado a otro, sabía perfectamente que pronto entendería que debía confiar en mi ciegamente, era cuestión de tiempo y paciencia.
- Miguel, tienes que confiar en mi.
- Pero tio, por favor, suéltame confío en ti te lo juro…
- Por ahora no lo haces Miguel, pero debes hacerlo, debes confiar en mi, vamos a estar mucho tiempo juntos y debes confiar en mi, en lo que diga, haga o te ordene, todo tiene un por qué…..¡¡Oye!! ¡¡Se te está poniendo morcillota bandido!!
- No, no, no es cierto….
Al tiempo que Miguel intentaba excusarse de su más que normal excitación, fruto del innato encanto de mi mano izquierda, salió Fran del restaurante, su respiración entrecortada, intensa y ruidosa ayudaría a mi cometido. Si su tacto a la hora de preparar las mesas era femenino, su plante y sus formas fuera de las fronteras del restaurante eran el de una loca de la noche.
- Hola chicos….perdonad…..
Miguel y yo estábamos uno al lado del otro, mirando hacia la calle y Fran nos abordó por la espalda mientras reclamaba nuestra atención, aún no se había percatado de lo que me traía entre manos, sobre todo de lo que me traía en la mano izquierda, tenía que captar su mirada a mi mano izquierda y a la polla del centro de Miguel.
- Fran perdona, ¿puedes reclamar a aquel taxi que viene por allí?
- Claro que si, faltaría más….
Dio entonces unos pasos hacia delante, se puso al lado de Miguel, parecíamos los tres tenores, pero el único que tocaba la flauta era yo, al tiempo que alzaba la mano para reclamar al taxi se le cayó la mirada como era de prever al paquete de Miguel, su sorpresa era mi mano izquierda, la derecha también le hubiera sorprendido, pero menos. Se quedó con la mano alzada y la mirada caída al tiempo que el taxi se aproximaba.
- Fran corazón pareces Michael Jackson finalizando uno de sus bailes…
Fran no decía nada, ahora era como la estatua de cera de Michael Jackson finalizando uno de sus bailes, retiré la mano del paquete de Miguel al tiempo que el taxi paraba frente a nosotros.
- Fran, ¡Fran mirame! Lo siento mucho, ya me di cuenta en la comida la especial atención que le brindabas a Miguel, pero es mi pareja, siento que lo hayas averiguado así…
- No pasa nada….
Abrí la puerta del taxi, miguel entró como entran los niños a los autodechoques. Yo miraba a Fran a los ojos, unos ojos brillantes, el pobre se había prendado de él y el ingenuo de Miguel no se había enterado de nada. Alzó la vista hasta la altura de la ventanilla perdiéndose más allá de ésta, miguel miraba al frente como un soldado raso cualquiera, satisfecho por mi apretón de polla, esperando que yo entrara al taxi para marcharnos de allí cual desfile de legionarios que se olvidan a la cabra en el borde de una acera. Miré por última vez a Fran, de su mano caía un papel arrugado, impotentemente arrugado, se giró y entró de nuevo a los confines de la sobriedad abandonando el de la locura, lo atravesó llorando, estaba claro que era un sentimental, una vez entró me dirigí al taxista.
- ¡Perdone! Pare un momento. Anduve de nuevo dirección al restaurante y recogí del suelo el maltratado papel que Fran había abandonado en el suelo, corrí hacia el taxi y me senté jadeante al lado de Miguel.
- Tire, tire, a calle Balmes con diagonal.
- Pero no íbamos a Castelldefels?
Le extendí la nota mientras le recordaba que nuestro fiel amigo Golfo seguía en su maravillosa morada exquisitamente abandonada.
“Hola Miguel, el brillo de tus labios y la tristeza de tus ojos me han hablado, me han dicho que deberíamos conocernos para que tus ojos luzcan la misma hermosura que tus labios. Tengo tú teléfono, me quedó guardado en el teléfono del restaurante, el mío es 612 45 34 2X, si quieres llámame, estaría encantado de que quisieras, si no es así….siempre te puedo llamar yo, creo que debemos conocernos”
Miguel se quedó con la mirada clavada en el papel, pero la mirada miraba más allá de él, sabía que estaba entendiendo mis actos, por muy absurdos que parecieran.
- ¿Confías ahora más en mí? Fran se hubiera convertido en una loca perseguidora, pero no te preocupes, no te llamará.
- Gracias Mac.
- De nada hombre, para que estamos los amigos. Oye ¿por qué no dejamos el taxi en tú casa y cogemos un coche de los que tienes en el garaje?
- ¿Como sabes que tenemos coches en el garaje? Creo que te confundes Mac.
- Miguel, miguel, te conozco como si te hubiera parido, por cesárea, pero parido al fin y al cabo, sabes que no me puedes engañar y te he reconocido la mentira por tú timbre de voz, por el timbre y por que tienes un vacía bolsillos al lado del teléfono de casa con por lo menos 4 juegos de llaves, indudablemente de coches.
- Mac….por favor, me puedo meter en un problema.
- ¿De veras te preocupa eso? Ponlo al final de tú lista de problemas, mientras tanto vamos en coche y nos ahorramos una pasta.
Llegamos a Diagonal con Balmes, le pagué al taxista con los fondos reservados, reservados por mí, caminamos los cincuenta metros que separan la confluencia con el portal de su casa y al acercarnos vimos un coche y un furgón de los Mossos d´Esquadra, con sus bombillas girando y deslumbrando aún siendo de día.
- Mira Mac, están delante de mi casa, ¿Qué habrá pasado?
- Pues Miguel creo han intentado entrar en tú casa, no te pongas nervioso, entramos en casa como si nada, si te preguntan yo soy tú primo, intentaré hablar yo, sobre todo no me contradigas en nada de lo que diga.
- Pero….¿como sabes que es en mi casa?
- Tranquilízate y haz como si te sorprende, aunque no tendrás que fingir mucho, sé tú mismo.
- Hola Buenos días, ¿donde se dirigen por favor?
- Hola, vamos al 4º A. - ¿Son ustedes los propietarios?
- Pues mire agente en cuarta o quinta línea de consanguinidad si, pero en primerísima línea de salida para quedárselo todo está mi primo, Miguel. ¿Por qué lo dice Sr. Agente?
- Llámeme Agente por favor.
- Perfecto Sr. Agente.
- Agente.
- ¿Que rango tiene?
- Agente
- Perfecto Sr. Agente es usted un Agente de los que ya no hay, con dos bolígrafos en el bolsillo, nunca se sabe lo que puede suceder, la ciudad Condal está llena de maleantes sin bolígrafo que se lo piden para hacer un parte amistoso y se lo birlan en un santiamén.
- Que razón tienes. Bueno chicos os tengo que decir algo, os han intentado entrar a robar, posiblemente habrá sido algún yonki, pero no os preocupéis al oir los ladridos de un perro ha salido corriendo escalera abajo, al tropezar con el portero, el Sr. Bernardo, ha seguido bajando las escaleras pero ya no corría, rodaba, aunque eso no le ha impedido levantarse de nuevo y huir.
- ¿Quieren tramitar una denuncia?
- Si por supuesto que si, ¿verdad Miguel?
- Si..
- Bueno si no le importa, subiremos un momento a casa y les acompañamos a la comisaría, nos llevaran ustedes ¿no?
- Si caballero, nosotros le llevamos a comisaría.
- Llámeme Escudero.
- ¿Cómo?
- Nada Sr. Agente.
El Sr. Agente se giró con el orgullo de quien posee dos bolígrafos y se dirigió al furgón, agarré a Miguel del brazo y nos metimos en el ascensor, no decía nada, seguía metido en su mundo, en un mundo fácil, muy fácil. Entramos en casa y al cerrar la puerta le zarandee hasta que me miró y noté que salía del mundo de gominolas de colores y condones de sabores.
- Miguel, solo han jodido algo la puerta, esto no ha sido un yonki, seguramente es alguno de esos capullos de la universidad, y te aseguro que son unos capullos, a quien cojones se le ocurre intentar abrir una puerta de este calibre con una palanca, es un gran alivio toparse con maleantes así. Ahora iremos con los mossos y pones una denuncia siempre tendrán más vigilada esta zona, a los pijos no les gustan los yonkis que quieren entrar en su casa con una palanca.
- Pero mis padres no se pueden enterar..
- Se enterarán, pero no hasta que no estén aquí, no pasa nada por que se enteren y mucho menos cuando se enteren de que pusiste una denuncia. Cojo unas llaves de cualquier coche, al azar, lo cierto es que no me van mucho los coches así que me da lo mismo.
- Bien, entonces coge el todoterreno, es el más viejo.
- Vale vale no te preocupes, están en el mismo garaje que bajo este edificio ¿no?..
- Si, pero bueno tú me acompañas a comisaría ¿verdad?
- Claro hombre, oye Miguel saca al pobre Golfo de la terraza que se viene con nosotros,después de salir de comisaría nos pasaremos por Castelldefels.
Cogí unas llaves del vaciabolsillos, le había engañado, los coches me encantaban, así que el todo terreno se quedaría en el garaje, cogí unas que ponía algo así como Porsche, el subconsciente es muy hijo de puta y te traiciona de esta manera, pudiendo coger un BMW, un RANGE ROVER un MERCEDES o un PORSCHE, va y se declina por el Porsche, que cabrón. Bajamos en el ascensor sin terciar palabra, notaba a Miguel más extraño de lo normal, pero lo podía achacar a la inminente visita a la comisaría, aunque no era un tipo que pareciera ponerle nervioso la comisaría, tenía una vida muy fácil y bonita como para saber que si entras en comisaría te puedes ir con algún insulto fácil, algún sutil porrazo o alguna impagable denuncia. Llegamos a comisaría y Miguel no abrió la boca en todo el recorrido, yo tampoco, me encantó escuchar la radio de los mossos, su lenguaje, que se creen que es en clave y cualquier crío de primaria habiendo jugado un mínimo a la Play lo descifra sin pestañear. Al entrar a comisaría el Poli bueno nos dijo que le acompañáramos, y así hicimos, al pasar por el típico arco detector de metales y amenazas otro poli que custodiaba el arco, como si el arco fuera a escaquearse de sus quehaceres se dirigió a nosotros.
- Por favor depositen todos los objetos que lleven encima en esta bandejita.
Miguel depositó un bolígrafo bic cristal, era poco atrevido, yo hubiera llevado un bic naranja, unas llaves, su cartera, un paquete de clinex marca clinex, unas monedas, ningún billete, los billetes los gestionaba yo y nada más. Yo me di cuenta de que no debía sacar todo lo de los bolsillos cuando ya estaba casi todo depositado en la bandeja, unos alicates multiusos Leatherman, unos 20 gramos de hachis, un envoltorio de camel repleto de marihuana AK47, ¿Habrá alguna persona que cobre por ponerle nombre a la marihuana? Yo de mayor quiero ser “pone nombres a la marihuna”. Mientras reflexionaba sobre estas cuestiones de suma importancia el guardián del arco metálico arqueaba las cejas a la altura del arco, el tipo medía un metro noventa y pico por lo que no le resultaba muy complicado, yo hubiera tenido que saltar como Michael Jordan, si no más.
- ¡Charli, Charli! Preciso de activos en la entrada 1.
Sobre el arco rezaba un cartel “ENTRADA 1”.
- Hola Sr. Agente, me llamo Mac, supongo que esta es la entrada 1 por que has leido “ENTRADA 1” en el cartel que está en su arco protectorado.
- Disculpe, retírese del arco, no se mueva y espere mis indicaciones.
- Me pica la oreja, voy hacer un moviendo lento, haga el favor de no desenfundar, su cintura esta a la altura de mi frente, o casi.
- ¿Me puede decir que es esto que hay en la bandeja? - ¿Me lo pregunta en serio? 20 gramos de hachis, un chivato de marihuana, AK47, ¡la marihuana eh! Y unos alicates multifunción.
- Oiga esto es droga y esto otro un arma.
- ¿Usted no tendrá un primo, aunque sea lejano, que trabaja de guardia de seguridad en tráfico no?
- No.
- Ah. Esto que ve usted delante suyo no son drogas ni armas. Además oiga yo venía a la comisaría siendo el bueno.
- Pues ahora es usted el malo y le voy a tener que denunciar.
- Pues hágalo, pero que sepa que es usted un maldito cabrón, mas cabrón que maldito, y estoy seguro que sería mejor persona si no estuviera preso en su matrimonio, por que no me lo niegue, está recluido en este puesto de mierda custodiando un arco por que no tiene motivación alguna, y en este cuerpo me temo que con contar hasta 47 ya le ascienden, no lleva anillo de casado pero en cambio si la marca de que se lo ha quitado antes de empezar su curro de mierda, ese planchado impoluto, ese peinado ordenado, esos pelos de la nariz recortados, su mujer podría ser sargento primero en cualquier cuartel pero para su desgracia lo és en su casa, es más, creo que se folla a alguna de estas compañeras que corretean por aquí, denúncieme, yo estoy en paro y soy muy observador ya le comentaré a tú Mari que bien te lo pasas en el trabajo.
- Por favor, le puedo detener y retener el tiempo que quiera en esta comisaría con el pretexto que me venga en gana.
- Hágalo, estoy en Paro, y soy muy observador.
- Voy a dejar todo esto en una bolsa y en una de aquellas taquillas, al salir pídame la llave de la taquilla y no le quiero ver el pelo nunca más.
- Soy calvo.
- Pase y cállese ya.
Al girarme Miguel no estaba, había recogido sus cosas y se había ido, por el arco custodiado no había pasado, mire por todas partes pero no lo vi, le dije que me diera la bolsa y se quedara la llave, el poli me la dio con cara de acojonado, se sentía cómplice de un delito, pero le tenía más miedo a su Mari. Salí a la calle en busca de una cabina telefónica, la encontré rápido, al tercer tono me respondió Miguel, su voz pausada, sin distorsiones de fondo.
- Mac ahora no puedo hablar, llámame en una hora. Colgó, me desconcertó, me senté en un banco y pensé mientras me liaba un chichiriflauti, la tarde empezaba a saludar.
jueves, 23 de julio de 2009
viernes, 17 de julio de 2009
CAPITULO SIETE: Los caldos de Fran.
Se quedó inmóvil, también su mirada, me miraba sin verme ni escuchar mis palabras. Golfo se había tumbado a mi derecha, de nuevo se olía la entrepierna supongo que disfrutando de la integridad de su morro.
- Dime Miguel de una puta vez, por que no quieres ayudarme a buscar a Charo ¿Qué sabes de ella?
Repetí la pregunta sin repetir las palabras por lo menos en tres ocasiones, no reaccionaba, al final lo agarré de la pechera y lo zarandee al tiempo que le formulaba por cuarta vez la misma pregunta.
- Miguel ¡joder! ¡O vuelves al mundo o te traigo a hostias!
- ¡Donde está Charo! ¿Lo sabes? Me miró, parecía que volvía, le sonreí dándole la bienvenida.
- ¿Estás mejor? ¿Me vas a decir que te pasa?
- No Mac, no quiero continuar con esto, creo que no sabes donde te estás metiendo ni yo tampoco lo sé, pero si sé que acabarás teniendo problemas.
- Mi vida es un problema, en un vaso lleno de agua no puedo meter ni tan siquiera una gota más…
- Mac, no tengo ni idea de donde está esa Charo, pero solo te voy a decir una cosa..
No dejé que terminara, no quería que me escupiera su advertencia y se fuera calle abajo, le necesitaba y en el fondo él me necesitaba a mi, aunque por supuesto no le iba a ayudar de una forma altruista, mi cometido era el de un gran investigador, con un perro de 40 kilos lame huevos al que alimentar y un gran problema que solucionar, mi vida.
- Espera Miguel no sigas, explícame todo lo que me tengas que explicar mientras te invito a comer ¿te parece?
- No.
- Venga no te hagas el remolón, después de comer, si quieres nos separamos para siempre.
Le agarré del brazo como se agarran los abuelos en un parque cualquiera, le puse la cabeza en el hombro, empecé de nuevo a mover el bastón de un lado a otro no sin antes darle unos leves golpes a Golfo en esos huevos que le sobresalían de la perpendicular de su esfínter, ya empezaba a aprender que si tiraba más de la cuenta le arreaba en los huevos, al tercer bastonazo dejaría de tirar, acción reacción.
- Sigo creyendo que estás fatal, y por favor aparta la cabeza de mi hombro van a creer que somos maricones.
- ¡No me jodas que eres un hombre! ¿Cuando pensabas decírmelo cabrón? Tú si que eres un ruin, aprovecharte así de un ciego…
Se apartó de mi con claros signos de indignación, miré un palmo a la derecha de su rostro para ir limando mi nuevo personaje y le pregunté si tenía alguna preferencia para comer.
- Me da exactamente igual.
- Bien, pues ya que va a ser nuestra última comida, aunque también es la primera, joder que amistad mas corta, ¿sabes? Nuestra amistad va a ser como la vida de una cachipolla, es un bicho que solo vive un día y lo más jodido de todo es que es muy feo, claro entiéndeme, en nuestra amistad la parte fea eres tú. Bueno venga vamos déjame el móvil que voy a llamar para reservar mientras nos dirigimos allí.
- Tienes mucha cara.
- Joder tendremos que asegurar el rancho ¿no? Seré breve lo prometo.
- ¿Racó d´en Freixa diguim?
- Hola, quisiera reservar una mesa para dos. Si…bien… genial… sobre las dos y media. Muy bien hasta luego y gracias.
- ¿Ves? Ya está breve y con mesa.
- Déjame otra vez el móvil que se me ha olvidado comentarle una cosa a la chica del restaurante.
- ¡Julius! ¡Que pasa zagal! ¿Como va todo? Bien yo bien, aquí ando metido en un asunto ya te explicaré, si, jajaja si si claro, no te preocupes que no es ningún lio, al menos por ahora… ya…¡Que si tío! Oye que tengo prisa, una cosa, sobre las tres o tres y media te llamaré y así saludas a Ramón Freixa, si, siiiii…….. nooo voy con un amigo, bueno es mi amigo hasta después de comer….. exacto yo te llamaré desde este móvil y ya sabes lo saludas…venga, si, si, ¡venga joder! Un beso.
- Eres un cabrón.
- ¿Y a estas alturas te sorprendes?
Fuimos andando Rabassada abajo, Golfo ya respetaba mi paso, es un chico listo, aproveché el agradable paseo para liarme un chichiriflauti y hacer más hambre de la que ya tenía, la yerba, espléndida, invité a Miguel a fumar pero este negó el placer, le pregunté si no se drogaba nunca, me dijo que no, entonces le insistí en que fumara al menos un par de caladas, que le sentaría bien, que estaría menos nervioso y que lo vería todo con más claridad, entonces accedió, menuda forma de engañarle. Tres minutos, fue el tiempo que transcurrió desde que le dio la cuarta calada y empezó a ponerse blanco, se apoyó entonces en una pared, las palmas de la mano sobre esos guarros ladrillos y su frente también apoyada como si quisiera mover el muro unos metros más allá, me puse a su lado, en la misma posición que el.
- Tenemos que hacer fuerza los dos, tú solo no lo conseguirás, a la de tres.
- Unaaaaaaaaaaa, dooooooooos y….
Giró su cabeza hacia la derecha, rascándose toda la frente pero el pobre pipiolo no notaba el dolor, su color ahora era otro y a su rostro lo adornaban dos ojos del color de la pasión y una sonrisa de la forma de la luna cuarto creciente. Empezó a reír como solo ríen los niños y los borrachos.
- Jejeje oyee Mac, estoy algo mareado…¿y si dejamos lo de la comida?
- Venga ya hombre, ahora te comes un par de onzas de chocolate y se te pasa, tu haz caso de tu amigo Mac. Oye primero pasamos por tu casa, esa en la que no vive nadie, ni tan siquiera tú por lo menos desde hace un mes…
-¿Como sabes que allí no vive nadie? Allí vivimos mis padres y yo..
- Miguel, Miguel, si no quisiera conservar nuestra amistad ahora mismo te daba un capón..
- Ah!!!! ¿Por qué me pegas?
- Por que yo quiero conservar nuestra amistad pero tú no, después de comer me abandonas..
- Joder tío para ya, no hace más que insultarme y ahora me pegas.
- Educarte Miguel educarte, y en cuanto a tú casa, la de calle Balmes, hace un mes que no realizas una llamada desde el teléfono, con prefijo de Madrid además cuando levanté el frasquito ese tan mono que contiene anises quedó marcado su cerco y esos anises renuévalos de una puta vez que están rancios…
- Tío estás fatal...
- Ya me explicarás mientras comemos donde vives y por que llevas esa vida tan oculta..
No dijo nada, su silencio me daba la razón, pasamos por su casa y dejamos a Golfo en su maravilloso balcón con vistas, las plantas como era de esperar pedían agua a gritos, algunas no pedían nada, simplemente velaban por las muertas, me di cuenta que si lo mantenía fumado era más fácil de manejar, de convencer y de educar, en definitiva de engañar. Entramos en el Racó d´en Freixa, di mi nombre y nos sentaron en una mesa perfectamente preparada, se notaba que estaba aderezada por unas manos femeninas.
- Hola buenas tardes mi nombre es Fran, esperamos que todo sea de su agrado, ¿Quieren la carta de vinos mientras piensan que pedirán?
- Sí gracias, perdone, tengo curiosidad por saber quien prepara las mesas…
- Pues lo he hecho yo caballero, ¿hay algo que no sea de su agrado?
- Todo perfecto gracias.
- ¿Por qué le preguntas eso?....me haces pasar vergüenza, ¿no te puedes controlar?
- Calla Miguel, educación, recuerda educación, este tío es un afeminado.
- ¿Y?
- Nada, por darme un poquito la razón.
- ¿Saben ya los Señores que quieren pedir? Si tienen alguna duda..
- Dudas……muchas, pero sobre lo que vamos a pedir, creo que ninguna, tomaremos el menú degustación y vinos esperamos que usted nos sirva los que crea oportunos para cada plato.
- Perfecto, intentaré no defraudarles.
- Seguro que no lo haces, me gusta tú toque algo……sin ánimo de ofender, sin otra intención que la del halago, un toque exquisitamente femenino.
- Gracias caballero hay cosas a las que intento darle ese matiz. Ahora mismo les traeré el primer vino para los aperitivos…
- ¿Ves? Te lo dije Miguel.
Miguel no dijo nada, no apartaba la mirada del plato con forma triangular que tenía frente a él, incluso cuando ya nos habíamos quedado los dos solos en la mesa y Fran se encontraba a una distancia lo suficientemente amplia como para no oírnos, además Fran ya se había sumergido en la elección del primer vino, miraba la carta, seguidamente la bodega, cerraba los ojos alzando la mirada que no podía ver y movía los labios en direcciones opuestas, como paladeando algo, entonces encontraba el caldo de uva apropiado para los aperitivos y apartaba la botella con suma delicadeza y satisfacción, repetía la misma operación para los primeros, los pescados, las carnes y por último el vino dulce de los postres.
- Miguel, vamos a pillar un ciego antológico, ¿tú tienes algo de pasta? Es que he calculado mal el presupuesto, pero prometo compensártelo.
- ¿Qué? Pero serás cabrón, esto nos va a costar una fortuna, que vamos a deciaar ahora tío, por favor tío por favor dile que pare de apartar vino y que paren de echar más leña al fuego, por favor…
- Cocinan con gas. Jeje pero te sienta bien la yerba eh, te encuentro más imaginativo.
- Tío por favor yo solo tengo 250 euros… dile que pare…por favor Mac esto ya es demasiado..
- ¿250 euros? Con lo tuyo y lo mío tenemos suficiente.
Parece que respiró aliviado, nos sirvieron el primer vino y también parecía que estaba dispuesto a disfrutar del festín, bebió y comió los aperitivos emitiendo pequeños gemidos de placer en cada sorbo y bocado, esperé hasta que se bebió dos copitas del vino del aperitivo y en la preciada pausa hacia los primeros vi el momento.
- Bueno Miguel, ahora me tienes que contar que es lo que sabes de Charo.
De nuevo esa cara de susto de la última vez que le pregunté por Charo, pero ahora lo tenía fumado y medio borracho, y pensaba emborracharlo por completo, y yo también me iba a emborrachar, así que necesitaba saber lo máximoposible antes de llegar los dos a ese punto.
- Mac, por favor, no se casi nada, solo te digo que Charo debe estar metida en algún lío, esa Charo se juntaba con una gente muy rara, que hacía cosas muy raras, son peligrosos…
- Defíneme peligrosos, ¿como el pringado de Lluis y Tron?
- No, mucho más, Lluis es un chulo y ni tan siquiera lo es por que le defiende su guardaespaldas, el problema no es él, son otra gente de la facultad y otra tanta que no lo es.
- ¿Y por qué son tan peligrosos? ¿te meten fascículos del derecho Romano por el culo? ¿sin avisar?
- No te puedo decir más Mac, no sé más…
- Miguel, Miguel….dime quien de esos es peligroso, alguno de los que estudia en la facultad..
- No lo se….
- Miguel, si no me dices todo lo que sabes de verdad te prometo que me levanto de la silla, me voy y te dejo a ti dándole explicaciones a Fran de que solo tienes 250 euros y llamo a los papas y les digo que no vives en casa y que no riegas las plantas…
- Mac por favor..¿Que te he hecho yo?
- Solo quiero ayudarte Miguel, tengo la corazonada que con esto también te ayudo a ti y al problema de mierda que tienes..
- Yo no tengo..
- Miguel, te habrás dado cuenta que me fijo en todo, y no tienes un problema, tienes varios…..
- Mac, en la facultad de derecho se cuece algo, no se exactamente que es, a mi me encargaron hacer algo……yo conocí a Charo, la llevé en coche a una dirección que me dieron en Castelldefels, yo solo quería sentirme alguien más, llevo 6 meses ninguneado, solo en Barcelona..
- ¡¡6 meses!! Llevas 6 meses viviendo en alguna otra parte…..¡¡me he equivocado de 5 meses!!
- No, llevo un mes y medio sin vivir en el piso que conoces, por miedo o seguridad me fui a vivir a uno de los pisos que mis padres tienen en alquiler, tienen varios pisos vacíos y muchos más alquilados, empecé a juntarme con Lluis pensando que me abriría más puertas dentro de la facultad, parecía que era el tío más seguro de si mismo que había y al que todos respetaban y querían conocer, al final ha sido él quien se ha aprovechado de mi, y tengo la sensación que acogió en cierta medida para salvar su culo, no se por qué pero es una sensación, en realidad él es un pringado, un títere que obedece a otra gente, solo se que esta gente pasa todas las drogas de la facultad y no solo en la de derecho…
- Mira ya vienen los primeros platos con su correspondiente vinito, y dime, donde se ven, y ¿Quién es la persona o personas que están por encima de Lluis?
- No lo se, solo vi una vez a Lluis detrás de la facultad discutiendo con uno que empezó las clases pero que dejó de ir a los 3 meses de comenzar el curso, si no recuerdo mal se llamaba David, llevaba unas gafas graduadas de color rojo y no recuerdo mucho más de él. Pero si recuerdo que gritaba a Lluis, le amenazaba con el dedo mientras le gritaba y Lluis no hacía nada, solo agachaba la cabeza, al igual que su guardaespaldas Tron, aquello me sorprendió mucho pero al cabo de unos días ya se me había olvidado aque percance, sobre todo por que Lluis ya empezaba hacerme más caso y parecía que le caía en gracis…
- ¿Recordarás la dirección de Castelldefels no?
La dirección no la recuerdo pero supongo que si sabría ir, si viera la casa de nuevo la reconocería rápido..
- Bien, ¿me acompañarás entonces esta tarde después de comer? Estás cagado de miedo macho, ven conmigo que lo máximo que te puede pasar es que te den dos hostias,
- Mac yo no quiero más problemas..
- Si no me acompañas me temo que tendrás más de los que tienes ahora mismo, y no son pocos. Venga brindemos por nosotros…..chin, por que tú lo vales tontorrón.
- Ah! Déjame el móvil tengo que hacer una llamada.
- ¿Julius? ¡Que pasa zamarro! Oye espera que te lo paso…
Alcé la mano reclamando la presencia de Fran, momento que éste aprovechó para traer la primera muestra de los postres con su correspondiente caldo dulzón, como siempre se dirigía a nosotros con esa femenina sonrisa, cuando estuvo en nuestra mesa y se disponía a narrarnos el primer párrafo del contenido del postre, tapé el teléfono con una mano y me dirigí a él.
- Oye Fran, es que me gustaría saludar y felicitar a Ramón, ha estado inconmensurable tanto en la presentación como en el paladar, pero además tengo al teléfono a un buen amigo suyo que también le gustaría saludarle…
- Ahora mismo llamo a Ramón…
Miguel de nuevo me miraba perplejo, pero ahora le adornaba el rostro una sonrisa de complicidad sin tener ni la más remota idea de lo que iba a ser cómplice. Ramon Freixa se acercó a la mesa, ataviado con el traje de supercocinero y la sonrisa de superempresario.
- Hola bona tarda.
- Buenas tardes Ramón, es un verdadero placer degustar tu cocina, ha sido un festín de luz y de color. Mira tengo aquí al teléfono a mi primo que te quiere saludar, es Julius….
- Home! Si! Si! Pásamelo por favor!
- ¡Julius! Que es de tu vida, ya me han dicho que estás haciendo diabluras por Madrid….si yo genial no me puedo quejar….hombre me tendrías que haber avisado que venía tu primo…..según me dice todo le ha parecido estupendo, si tiene la mitad de buen gusto para la cocina que tú ya es un halago…..si claro, yo voy dentro de dos semanas a Madrid…te lo agradezco…si si no dudes que iré. Adios un abrazo.
Colgó, estuvimos hablando de su cocina, la de Julius, las referencias, productos, creadores, nuevos restaurantes de cocina moderna, donde comer en otras provincias. Se despidió efusivamente y yo le correspondí, después nos sirvieron unas pastitas de autor para el café, yo ya no podía más.
- Miguel nos vamos a ir ya, dame los 250 euros que ahora nos traerán la cuenta. Fran se acercó a la mesa, nos dijo que indudablemente estábamos invitados, me hice el remolón, pero sin exagerar, salimos del restaurante, Miguel me miraba reclamando sus 250 euros aún sabiendo que a partir de ese momento los iba a gestionar yo.
- ¿Bueno llamamos un taxi y nos vamos a Castelldefels?
continuará...
- Dime Miguel de una puta vez, por que no quieres ayudarme a buscar a Charo ¿Qué sabes de ella?
Repetí la pregunta sin repetir las palabras por lo menos en tres ocasiones, no reaccionaba, al final lo agarré de la pechera y lo zarandee al tiempo que le formulaba por cuarta vez la misma pregunta.
- Miguel ¡joder! ¡O vuelves al mundo o te traigo a hostias!
- ¡Donde está Charo! ¿Lo sabes? Me miró, parecía que volvía, le sonreí dándole la bienvenida.
- ¿Estás mejor? ¿Me vas a decir que te pasa?
- No Mac, no quiero continuar con esto, creo que no sabes donde te estás metiendo ni yo tampoco lo sé, pero si sé que acabarás teniendo problemas.
- Mi vida es un problema, en un vaso lleno de agua no puedo meter ni tan siquiera una gota más…
- Mac, no tengo ni idea de donde está esa Charo, pero solo te voy a decir una cosa..
No dejé que terminara, no quería que me escupiera su advertencia y se fuera calle abajo, le necesitaba y en el fondo él me necesitaba a mi, aunque por supuesto no le iba a ayudar de una forma altruista, mi cometido era el de un gran investigador, con un perro de 40 kilos lame huevos al que alimentar y un gran problema que solucionar, mi vida.
- Espera Miguel no sigas, explícame todo lo que me tengas que explicar mientras te invito a comer ¿te parece?
- No.
- Venga no te hagas el remolón, después de comer, si quieres nos separamos para siempre.
Le agarré del brazo como se agarran los abuelos en un parque cualquiera, le puse la cabeza en el hombro, empecé de nuevo a mover el bastón de un lado a otro no sin antes darle unos leves golpes a Golfo en esos huevos que le sobresalían de la perpendicular de su esfínter, ya empezaba a aprender que si tiraba más de la cuenta le arreaba en los huevos, al tercer bastonazo dejaría de tirar, acción reacción.
- Sigo creyendo que estás fatal, y por favor aparta la cabeza de mi hombro van a creer que somos maricones.
- ¡No me jodas que eres un hombre! ¿Cuando pensabas decírmelo cabrón? Tú si que eres un ruin, aprovecharte así de un ciego…
Se apartó de mi con claros signos de indignación, miré un palmo a la derecha de su rostro para ir limando mi nuevo personaje y le pregunté si tenía alguna preferencia para comer.
- Me da exactamente igual.
- Bien, pues ya que va a ser nuestra última comida, aunque también es la primera, joder que amistad mas corta, ¿sabes? Nuestra amistad va a ser como la vida de una cachipolla, es un bicho que solo vive un día y lo más jodido de todo es que es muy feo, claro entiéndeme, en nuestra amistad la parte fea eres tú. Bueno venga vamos déjame el móvil que voy a llamar para reservar mientras nos dirigimos allí.
- Tienes mucha cara.
- Joder tendremos que asegurar el rancho ¿no? Seré breve lo prometo.
- ¿Racó d´en Freixa diguim?
- Hola, quisiera reservar una mesa para dos. Si…bien… genial… sobre las dos y media. Muy bien hasta luego y gracias.
- ¿Ves? Ya está breve y con mesa.
- Déjame otra vez el móvil que se me ha olvidado comentarle una cosa a la chica del restaurante.
- ¡Julius! ¡Que pasa zagal! ¿Como va todo? Bien yo bien, aquí ando metido en un asunto ya te explicaré, si, jajaja si si claro, no te preocupes que no es ningún lio, al menos por ahora… ya…¡Que si tío! Oye que tengo prisa, una cosa, sobre las tres o tres y media te llamaré y así saludas a Ramón Freixa, si, siiiii…….. nooo voy con un amigo, bueno es mi amigo hasta después de comer….. exacto yo te llamaré desde este móvil y ya sabes lo saludas…venga, si, si, ¡venga joder! Un beso.
- Eres un cabrón.
- ¿Y a estas alturas te sorprendes?
Fuimos andando Rabassada abajo, Golfo ya respetaba mi paso, es un chico listo, aproveché el agradable paseo para liarme un chichiriflauti y hacer más hambre de la que ya tenía, la yerba, espléndida, invité a Miguel a fumar pero este negó el placer, le pregunté si no se drogaba nunca, me dijo que no, entonces le insistí en que fumara al menos un par de caladas, que le sentaría bien, que estaría menos nervioso y que lo vería todo con más claridad, entonces accedió, menuda forma de engañarle. Tres minutos, fue el tiempo que transcurrió desde que le dio la cuarta calada y empezó a ponerse blanco, se apoyó entonces en una pared, las palmas de la mano sobre esos guarros ladrillos y su frente también apoyada como si quisiera mover el muro unos metros más allá, me puse a su lado, en la misma posición que el.
- Tenemos que hacer fuerza los dos, tú solo no lo conseguirás, a la de tres.
- Unaaaaaaaaaaa, dooooooooos y….
Giró su cabeza hacia la derecha, rascándose toda la frente pero el pobre pipiolo no notaba el dolor, su color ahora era otro y a su rostro lo adornaban dos ojos del color de la pasión y una sonrisa de la forma de la luna cuarto creciente. Empezó a reír como solo ríen los niños y los borrachos.
- Jejeje oyee Mac, estoy algo mareado…¿y si dejamos lo de la comida?
- Venga ya hombre, ahora te comes un par de onzas de chocolate y se te pasa, tu haz caso de tu amigo Mac. Oye primero pasamos por tu casa, esa en la que no vive nadie, ni tan siquiera tú por lo menos desde hace un mes…
-¿Como sabes que allí no vive nadie? Allí vivimos mis padres y yo..
- Miguel, Miguel, si no quisiera conservar nuestra amistad ahora mismo te daba un capón..
- Ah!!!! ¿Por qué me pegas?
- Por que yo quiero conservar nuestra amistad pero tú no, después de comer me abandonas..
- Joder tío para ya, no hace más que insultarme y ahora me pegas.
- Educarte Miguel educarte, y en cuanto a tú casa, la de calle Balmes, hace un mes que no realizas una llamada desde el teléfono, con prefijo de Madrid además cuando levanté el frasquito ese tan mono que contiene anises quedó marcado su cerco y esos anises renuévalos de una puta vez que están rancios…
- Tío estás fatal...
- Ya me explicarás mientras comemos donde vives y por que llevas esa vida tan oculta..
No dijo nada, su silencio me daba la razón, pasamos por su casa y dejamos a Golfo en su maravilloso balcón con vistas, las plantas como era de esperar pedían agua a gritos, algunas no pedían nada, simplemente velaban por las muertas, me di cuenta que si lo mantenía fumado era más fácil de manejar, de convencer y de educar, en definitiva de engañar. Entramos en el Racó d´en Freixa, di mi nombre y nos sentaron en una mesa perfectamente preparada, se notaba que estaba aderezada por unas manos femeninas.
- Hola buenas tardes mi nombre es Fran, esperamos que todo sea de su agrado, ¿Quieren la carta de vinos mientras piensan que pedirán?
- Sí gracias, perdone, tengo curiosidad por saber quien prepara las mesas…
- Pues lo he hecho yo caballero, ¿hay algo que no sea de su agrado?
- Todo perfecto gracias.
- ¿Por qué le preguntas eso?....me haces pasar vergüenza, ¿no te puedes controlar?
- Calla Miguel, educación, recuerda educación, este tío es un afeminado.
- ¿Y?
- Nada, por darme un poquito la razón.
- ¿Saben ya los Señores que quieren pedir? Si tienen alguna duda..
- Dudas……muchas, pero sobre lo que vamos a pedir, creo que ninguna, tomaremos el menú degustación y vinos esperamos que usted nos sirva los que crea oportunos para cada plato.
- Perfecto, intentaré no defraudarles.
- Seguro que no lo haces, me gusta tú toque algo……sin ánimo de ofender, sin otra intención que la del halago, un toque exquisitamente femenino.
- Gracias caballero hay cosas a las que intento darle ese matiz. Ahora mismo les traeré el primer vino para los aperitivos…
- ¿Ves? Te lo dije Miguel.
Miguel no dijo nada, no apartaba la mirada del plato con forma triangular que tenía frente a él, incluso cuando ya nos habíamos quedado los dos solos en la mesa y Fran se encontraba a una distancia lo suficientemente amplia como para no oírnos, además Fran ya se había sumergido en la elección del primer vino, miraba la carta, seguidamente la bodega, cerraba los ojos alzando la mirada que no podía ver y movía los labios en direcciones opuestas, como paladeando algo, entonces encontraba el caldo de uva apropiado para los aperitivos y apartaba la botella con suma delicadeza y satisfacción, repetía la misma operación para los primeros, los pescados, las carnes y por último el vino dulce de los postres.
- Miguel, vamos a pillar un ciego antológico, ¿tú tienes algo de pasta? Es que he calculado mal el presupuesto, pero prometo compensártelo.
- ¿Qué? Pero serás cabrón, esto nos va a costar una fortuna, que vamos a deciaar ahora tío, por favor tío por favor dile que pare de apartar vino y que paren de echar más leña al fuego, por favor…
- Cocinan con gas. Jeje pero te sienta bien la yerba eh, te encuentro más imaginativo.
- Tío por favor yo solo tengo 250 euros… dile que pare…por favor Mac esto ya es demasiado..
- ¿250 euros? Con lo tuyo y lo mío tenemos suficiente.
Parece que respiró aliviado, nos sirvieron el primer vino y también parecía que estaba dispuesto a disfrutar del festín, bebió y comió los aperitivos emitiendo pequeños gemidos de placer en cada sorbo y bocado, esperé hasta que se bebió dos copitas del vino del aperitivo y en la preciada pausa hacia los primeros vi el momento.
- Bueno Miguel, ahora me tienes que contar que es lo que sabes de Charo.
De nuevo esa cara de susto de la última vez que le pregunté por Charo, pero ahora lo tenía fumado y medio borracho, y pensaba emborracharlo por completo, y yo también me iba a emborrachar, así que necesitaba saber lo máximoposible antes de llegar los dos a ese punto.
- Mac, por favor, no se casi nada, solo te digo que Charo debe estar metida en algún lío, esa Charo se juntaba con una gente muy rara, que hacía cosas muy raras, son peligrosos…
- Defíneme peligrosos, ¿como el pringado de Lluis y Tron?
- No, mucho más, Lluis es un chulo y ni tan siquiera lo es por que le defiende su guardaespaldas, el problema no es él, son otra gente de la facultad y otra tanta que no lo es.
- ¿Y por qué son tan peligrosos? ¿te meten fascículos del derecho Romano por el culo? ¿sin avisar?
- No te puedo decir más Mac, no sé más…
- Miguel, Miguel….dime quien de esos es peligroso, alguno de los que estudia en la facultad..
- No lo se….
- Miguel, si no me dices todo lo que sabes de verdad te prometo que me levanto de la silla, me voy y te dejo a ti dándole explicaciones a Fran de que solo tienes 250 euros y llamo a los papas y les digo que no vives en casa y que no riegas las plantas…
- Mac por favor..¿Que te he hecho yo?
- Solo quiero ayudarte Miguel, tengo la corazonada que con esto también te ayudo a ti y al problema de mierda que tienes..
- Yo no tengo..
- Miguel, te habrás dado cuenta que me fijo en todo, y no tienes un problema, tienes varios…..
- Mac, en la facultad de derecho se cuece algo, no se exactamente que es, a mi me encargaron hacer algo……yo conocí a Charo, la llevé en coche a una dirección que me dieron en Castelldefels, yo solo quería sentirme alguien más, llevo 6 meses ninguneado, solo en Barcelona..
- ¡¡6 meses!! Llevas 6 meses viviendo en alguna otra parte…..¡¡me he equivocado de 5 meses!!
- No, llevo un mes y medio sin vivir en el piso que conoces, por miedo o seguridad me fui a vivir a uno de los pisos que mis padres tienen en alquiler, tienen varios pisos vacíos y muchos más alquilados, empecé a juntarme con Lluis pensando que me abriría más puertas dentro de la facultad, parecía que era el tío más seguro de si mismo que había y al que todos respetaban y querían conocer, al final ha sido él quien se ha aprovechado de mi, y tengo la sensación que acogió en cierta medida para salvar su culo, no se por qué pero es una sensación, en realidad él es un pringado, un títere que obedece a otra gente, solo se que esta gente pasa todas las drogas de la facultad y no solo en la de derecho…
- Mira ya vienen los primeros platos con su correspondiente vinito, y dime, donde se ven, y ¿Quién es la persona o personas que están por encima de Lluis?
- No lo se, solo vi una vez a Lluis detrás de la facultad discutiendo con uno que empezó las clases pero que dejó de ir a los 3 meses de comenzar el curso, si no recuerdo mal se llamaba David, llevaba unas gafas graduadas de color rojo y no recuerdo mucho más de él. Pero si recuerdo que gritaba a Lluis, le amenazaba con el dedo mientras le gritaba y Lluis no hacía nada, solo agachaba la cabeza, al igual que su guardaespaldas Tron, aquello me sorprendió mucho pero al cabo de unos días ya se me había olvidado aque percance, sobre todo por que Lluis ya empezaba hacerme más caso y parecía que le caía en gracis…
- ¿Recordarás la dirección de Castelldefels no?
La dirección no la recuerdo pero supongo que si sabría ir, si viera la casa de nuevo la reconocería rápido..
- Bien, ¿me acompañarás entonces esta tarde después de comer? Estás cagado de miedo macho, ven conmigo que lo máximo que te puede pasar es que te den dos hostias,
- Mac yo no quiero más problemas..
- Si no me acompañas me temo que tendrás más de los que tienes ahora mismo, y no son pocos. Venga brindemos por nosotros…..chin, por que tú lo vales tontorrón.
- Ah! Déjame el móvil tengo que hacer una llamada.
- ¿Julius? ¡Que pasa zamarro! Oye espera que te lo paso…
Alcé la mano reclamando la presencia de Fran, momento que éste aprovechó para traer la primera muestra de los postres con su correspondiente caldo dulzón, como siempre se dirigía a nosotros con esa femenina sonrisa, cuando estuvo en nuestra mesa y se disponía a narrarnos el primer párrafo del contenido del postre, tapé el teléfono con una mano y me dirigí a él.
- Oye Fran, es que me gustaría saludar y felicitar a Ramón, ha estado inconmensurable tanto en la presentación como en el paladar, pero además tengo al teléfono a un buen amigo suyo que también le gustaría saludarle…
- Ahora mismo llamo a Ramón…
Miguel de nuevo me miraba perplejo, pero ahora le adornaba el rostro una sonrisa de complicidad sin tener ni la más remota idea de lo que iba a ser cómplice. Ramon Freixa se acercó a la mesa, ataviado con el traje de supercocinero y la sonrisa de superempresario.
- Hola bona tarda.
- Buenas tardes Ramón, es un verdadero placer degustar tu cocina, ha sido un festín de luz y de color. Mira tengo aquí al teléfono a mi primo que te quiere saludar, es Julius….
- Home! Si! Si! Pásamelo por favor!
- ¡Julius! Que es de tu vida, ya me han dicho que estás haciendo diabluras por Madrid….si yo genial no me puedo quejar….hombre me tendrías que haber avisado que venía tu primo…..según me dice todo le ha parecido estupendo, si tiene la mitad de buen gusto para la cocina que tú ya es un halago…..si claro, yo voy dentro de dos semanas a Madrid…te lo agradezco…si si no dudes que iré. Adios un abrazo.
Colgó, estuvimos hablando de su cocina, la de Julius, las referencias, productos, creadores, nuevos restaurantes de cocina moderna, donde comer en otras provincias. Se despidió efusivamente y yo le correspondí, después nos sirvieron unas pastitas de autor para el café, yo ya no podía más.
- Miguel nos vamos a ir ya, dame los 250 euros que ahora nos traerán la cuenta. Fran se acercó a la mesa, nos dijo que indudablemente estábamos invitados, me hice el remolón, pero sin exagerar, salimos del restaurante, Miguel me miraba reclamando sus 250 euros aún sabiendo que a partir de ese momento los iba a gestionar yo.
- ¿Bueno llamamos un taxi y nos vamos a Castelldefels?
continuará...
miércoles, 15 de julio de 2009
CAPITULO SEIS: Golfo, mi testigo.
Anduvimos en silencio hasta el portal de su casa, la única pregunta la formulé yo, y él la única respuesta. Me llamo Miguel, esa fue su respuesta. En el trayecto me anduve distrayendo con su única respuesta, Miguel, valiente nombre le han puesto… Miguel Estrogoff…negó a su madre, sufrió un sable al rojo vivo en sus ojos, se batió con el traidor y chivato Ivan… Ivan!! Se tendría que haber llamado Ivan, le era más apropiado. Su casa, mejor dicho la de sus padres, era un piso en calle Balmes con Diagonal, todo inmaculadamente perfecto, muebles barrocos mezclados con mobiliario contemporáneo, mezclaban el estilo minimalista con un gusto exquisito, puertas enormes, por ellas podían pasar un 4 de 9 de los “castellers” de Vilafranca, siete habitaciones, cuatro baños, 1 salón de por lo menos 60 metros cuadrados, con una chimenea en la que podías asar un buey, incluso un buey con mochila. Yo lo observaba todo con mucha atención, el mientras tanto hurgaba en uno de los cuatro baños hasta que salió de él con un maletín enorme.
- Aquí tenemos de todo para curarnos.
- Bien, ¿puedo hacer una llamada?
- ¿No tienes móvil?
- ¿Y tú tienes novia?
- ¿Y eso que tiene que ver con el teléfono móvil?
- Por que si empezamos con la retahíla de nuestras carencias no acabamos y nuestra bella amistad se acabará esfumando.
- Tú y Yo no somos amigos.
- Ya estamos, que desapego por dios. Pues yo te había cogido cariño Miguel Strogoff, bueno, ¿me dejas hacer la llamada o no?
Al tiempo que le formulaba la pregunta acomodaba el teléfono entre el hombro y la oreja, abrí un bote de cristal traído de lejos pero que estaba a mi lado , y con traído de lejos no me refería al CAREFOUR del Prat, por lo menos tenía 1000 km y más de 50 años, era muy mono, olí las bolas blancas que el bote contenía y efectivamente era lo que sospechaba, anises, patapam, dos para adentro, ya iba siendo hora de comer algo. Al otro lado del teléfono sonaron con insistencia cinco o seis tonos.
- ¿Diga?
- Juanito soy yo, Mac, oye donde ha quedado esa presentación telefónica de local exclusivo….¿Can Juanito dígame?
- Mac, vale ya, tengo mucho trabajo, ¿Qué quieres? Te di dinero esta mañana bien temprano, pensé que no me molestarías como mínimo en todo el día.
- Juanito relájate, por ahora solo he gastado en el billete del metro y solo de un trayecto, el otro me colé, solo te llamaba por si tenias alguna buena nueva. Si habéis notado que faltara algo a parte del costurero.
- No Mac, mejor dicho no lo sé, desde las 6 de la mañana estoy aquí y mi mujer en la cocina.
- Eres un esclavo Juanito, deberías disfrutar de lo que queda de tu juventud, bueno de lo que te queda de vida, vete a Marina D´or Ciudad de Vacaciones hombre….
- ¿Algo más Mac? Estoy muy ocupado para seguir escuchándote.
- Nada Juanito, atento, solo te pido atención, si falta algo, una llamada, algún movimiento extraño de algún cliente y ojo que cuando se rascan los huevos literalmente no lo consideramos movimiento extraño eh! Juanito que te conozco…
Colgó, Juanito era muy desagradable cuando se lo proponía, aunque yo le tenía mucho aprecio y creo que el a mi también. Miguel seguía concentrado delante del enorme espejo del salón intentando dar otra apariencia a las heridas y magulladuras de su rostro, me acerqué y vi que lo estaba logrando, sin mediar palabra cogí unas gasas y agua oxigenada y limpié mi herida del pómulo lo mejor que pude y la tapé con algo de esparadrapo y gasa.
- Miguel ya está bien, me gustas igual y nos tenemos que ir.
- A ti te estarán dando hostias todo el día ¿no? ¿Donde vamos?
- Vamos a por un testigo para las futuras hostias que me quieran dar.
- ¿Cómo?
- ¿Me acompañas o no?....de camino al metro tenemos que pararnos en un cibercafé, tengo que hacer una consulta.
- Vamos…ah! Y en mi habitación tienes ordenador.
- Joder Miguel, tú si que estás preparado, ¿oye no necesitarás un mayordomo venido a menos pero con muy buena disposición? Un minuto, solo tardo un minuto en hacer la consulta.
Le dije que de camino al metro íbamos a parar en una tienda de la calle muntaner, tendríamos que andar algo más para pasar por la tienda pero así disfrutábamos de nuestra compañía.
- Yo por ahora no disfruto de tú compañía.
- Ya lo harás, es solo cuestión de que se te baje el hinchazón del ojo.
Llegamos en 15 minutos a la Ortopedia, vi de nuevo en su rostro una expresión de sorpresa, yo sabía que eran esos pequeños detalles los que le hacían estar aún conmigo.
- Buenos medios días.
- ¿Perdone?
- Perdonada, buenas tardes, mire es que necesito para mi madre un bastón, de invidente ya sabe, se le ha roto el suyo, este Ayuntamiento no tiene consideración alguna, ella quería denunciarlos, los de mantenimiento no van y se dejan todas las alcantarillas de Balmes con Diagonal abiertas por que dicen que están arreglando no se que….Se ha dado un golde de mil demonios y además se le ha roto el bastón.
- Pero si va usted con su madre a la seguridad social le dan uno, yo necesito su cartilla.
- Ya, pero entienda está de los nervios, ya se lo he dicho yo, no es la primera vez que le ocurre algo parecido, pero con la edad se agria, está más intransigente con todo, a mi me tiene todo el día de arriba abajo, ¡lo que tengo que pasar! Íbamos precisamente de camino al médico, no para ella, a visitar a mi padre, a la Clínica de Barcelona, lo tenemos ingresado, y claro dice que ella ahora no puede perder toda la tarde en el ambulatorio para que le hagan el vale o la receta para el bastón.
- Bueno mira, yo esto no lo puedo hacer, pero pareces buen chico…
- Lo soy….. además mire mi primo y yo como nos hemos quedado acudiendo en moto en busca de mi madre, un desalmado se salta un ceda y……Llevo un día maldito, entregado a los demás…si usted viera alguna solución….yo ya no doy para más....
- Mire, yo le doy un bastón, usted se lo lleva a su madre y por favor mañana por la mañana viene con ella después de haber ido a la seguridad social con el vale y lo arreglamos aquí…
- Es usted muy amable, se lo agradezco de corazón, necesitaba una dosis de civismo y amabilidad…
- No se preocupe, cuide a sus padres que los pobres le necesitan ahora más que nunca..
- Muchas gracias, no se preocupe mañana mismo mi primo o yo vendremos y lo arreglamos todo… Salimos de la tienda, yo con el bastón metido en una funda muy apropiada para el bastón, tenía incluso un amplio asa, una cremallera mayor de lo normal y un tacto muy agradable.
- Eres un autentico cabrón.
- Y tú un chivato y te sigo queriendo…
- ¿Para que demonios quieres el bastón?
- Si hombre a ti te lo voy a decir para que se lo digas a tu tita….
No habló más hasta que llegamos a la puerta de la perrera, en la carretera de la Rabassada, tuvimos que ir en taxi, fue él quien propuso coger un taxi cuando le dije a que dirección nos dirigíamos y lo que teníamos que andar, pero lo bien que nos iba a sentar…..
- Cojamos un taxi, lo pago yo.
- Genial…Taxi!!
Estábamos frente a la perrera y de nuevo vi su rostro de sorpresa, aunque ahora ya la adornaban además algún otro sentimiento. No lo quise averiguar.
- Entremos.
-Hola buenas tardes.
- Buenas tardes, ustedes dirán.
- Pues adoptar un perro, necesito un macho, es que ya tengo dos hembras muy bien avenidas y el otro día les noté una mirada de enorme tristeza, a la vez que me pedían un macho en su vida, lo quiero grande así me guarda la morada.
- ¿Cómo?
- Un perro, quiero adoptar un perro, es para guarda sobre todo.
- Bien, si me sigues te enseñaré que perros tenemos ahora en el centro ¿de veras le notaste a tus perras que necesitaban un macho solo por la mirada?
- Si, y también que se estaban lamiendo la entrepierna la una a la otra.
- Jejeje que cochinas tus perras.
- Mira, tenemos muy buenos perros de guarda, la gente se los compra por moda y en cuanto cumplen un año y ven que el animal crece lo abandonan.
- Malditos hijos de puta…Quiero ese….ese! ese!
- ¿Ya te has decidido? Tenemos muchos más, ese es….
- Un Bull Mastif, ya lo sé, quiero ese, ¿me lo envuelves? ¿O me das una correita?
- Bueno me tendrás que dejar tu DNI, firmar un documento, y en cuanto a la correita vendo algunas en la recepción. Te explicaré también como lleva el tema de las vacunas, el chip se lo podemos poner nosotros y si me das un nombre lo introducimos con el resto de datos en el chip.
- Golfo. Salimos con Golfo a la carretera de la Rabassada, Miguel no daba crédito a lo acontecido, me hacía mil preguntas con la mirada, las entendí todas e intenté respondérselas también con el mismo medio pero al guiñarle los ojos ostensiblemente su rostro de sorpresa era aún mayor, así que decidí responderle de viva voz, era una lástima por que me gustaba guiñarle los ojos.
- Golfo va a ser a partir de ahora mi testigo en todo lo que me suceda. Intentaré también que muerda a la orden de ¡¡TRISCA LA TRANCA!! Aunque es algo que tenemos que trabajar Golfo y yo…….¿verdad que si Golfo? Guapo!
- Como bien sabes no tengo coche, viajo principalmente en metro, y la única manera de que me dejen entrar con Golfo es haciéndome el ciego. Al tiempo que decía esto extraje el bastón de la maravillosa funda y lo extendía con un gesto ágil, parecía ciego de toda la vida, me puse también las gafas de sol y bajamos la Rabassada entrenando los movimientos de mi nueva calidad.
- Estás muy mal, además eres un poco ruin…
- Uno no es un poco ruin, o se es del todo o no se es, así que tu me dirás.
- No se…..Bueno ¿me vas a decir por fin que buscabas en la facultad?
- Busco a una chica que estudia también derecho, está muy buena y es un poco fresca, si me ayudas a buscarla te prometo un polvo y borras de tu faz esas facciones de virgen salido que me gastas.
- Oye vale ya tío, llevas todo el puto día metiéndote conmigo, encima que me he llevado una paliza por tu culpa.
- No te equivoques, te has llevado una paliza únicamente por tu culpa y por no haber borrado esas facciones de virgen salido. Bueno dime ¿Me ayudas o no?
- Bien. Mejor ir acompañado contigo a la facultad, como me pillen otra vez Lluis y su matón Tron me van a zurrar de nuevo.
- Zurrar….zurrar….necesitas follar lo antes posible. Bueno la chica se llama Charo y…
Al tiempo que mencioné el nombre de Charo, Miguel se paró, quedó petrificado, sus ojos se abrieron como platos, como platos de sopa, como platos de sopa fría, yo intenté hacerlo un metro después de él pero Golfo tiraba como 40 huskys siberianos a punto de perder el tren transiberiano. Tiré de Golfo con todas mis fuerzas, imposible, así que le di dos gritos y alcé el bastón amenazándole el morro, me entendió a la primera y sabía que sin morro no podría olisquearse el culo así que siguió mis movimientos.
- ¿Qué te pasa?
- No Mac, no quiero ayudarte a buscarla…..
- Aquí tenemos de todo para curarnos.
- Bien, ¿puedo hacer una llamada?
- ¿No tienes móvil?
- ¿Y tú tienes novia?
- ¿Y eso que tiene que ver con el teléfono móvil?
- Por que si empezamos con la retahíla de nuestras carencias no acabamos y nuestra bella amistad se acabará esfumando.
- Tú y Yo no somos amigos.
- Ya estamos, que desapego por dios. Pues yo te había cogido cariño Miguel Strogoff, bueno, ¿me dejas hacer la llamada o no?
Al tiempo que le formulaba la pregunta acomodaba el teléfono entre el hombro y la oreja, abrí un bote de cristal traído de lejos pero que estaba a mi lado , y con traído de lejos no me refería al CAREFOUR del Prat, por lo menos tenía 1000 km y más de 50 años, era muy mono, olí las bolas blancas que el bote contenía y efectivamente era lo que sospechaba, anises, patapam, dos para adentro, ya iba siendo hora de comer algo. Al otro lado del teléfono sonaron con insistencia cinco o seis tonos.
- ¿Diga?
- Juanito soy yo, Mac, oye donde ha quedado esa presentación telefónica de local exclusivo….¿Can Juanito dígame?
- Mac, vale ya, tengo mucho trabajo, ¿Qué quieres? Te di dinero esta mañana bien temprano, pensé que no me molestarías como mínimo en todo el día.
- Juanito relájate, por ahora solo he gastado en el billete del metro y solo de un trayecto, el otro me colé, solo te llamaba por si tenias alguna buena nueva. Si habéis notado que faltara algo a parte del costurero.
- No Mac, mejor dicho no lo sé, desde las 6 de la mañana estoy aquí y mi mujer en la cocina.
- Eres un esclavo Juanito, deberías disfrutar de lo que queda de tu juventud, bueno de lo que te queda de vida, vete a Marina D´or Ciudad de Vacaciones hombre….
- ¿Algo más Mac? Estoy muy ocupado para seguir escuchándote.
- Nada Juanito, atento, solo te pido atención, si falta algo, una llamada, algún movimiento extraño de algún cliente y ojo que cuando se rascan los huevos literalmente no lo consideramos movimiento extraño eh! Juanito que te conozco…
Colgó, Juanito era muy desagradable cuando se lo proponía, aunque yo le tenía mucho aprecio y creo que el a mi también. Miguel seguía concentrado delante del enorme espejo del salón intentando dar otra apariencia a las heridas y magulladuras de su rostro, me acerqué y vi que lo estaba logrando, sin mediar palabra cogí unas gasas y agua oxigenada y limpié mi herida del pómulo lo mejor que pude y la tapé con algo de esparadrapo y gasa.
- Miguel ya está bien, me gustas igual y nos tenemos que ir.
- A ti te estarán dando hostias todo el día ¿no? ¿Donde vamos?
- Vamos a por un testigo para las futuras hostias que me quieran dar.
- ¿Cómo?
- ¿Me acompañas o no?....de camino al metro tenemos que pararnos en un cibercafé, tengo que hacer una consulta.
- Vamos…ah! Y en mi habitación tienes ordenador.
- Joder Miguel, tú si que estás preparado, ¿oye no necesitarás un mayordomo venido a menos pero con muy buena disposición? Un minuto, solo tardo un minuto en hacer la consulta.
Le dije que de camino al metro íbamos a parar en una tienda de la calle muntaner, tendríamos que andar algo más para pasar por la tienda pero así disfrutábamos de nuestra compañía.
- Yo por ahora no disfruto de tú compañía.
- Ya lo harás, es solo cuestión de que se te baje el hinchazón del ojo.
Llegamos en 15 minutos a la Ortopedia, vi de nuevo en su rostro una expresión de sorpresa, yo sabía que eran esos pequeños detalles los que le hacían estar aún conmigo.
- Buenos medios días.
- ¿Perdone?
- Perdonada, buenas tardes, mire es que necesito para mi madre un bastón, de invidente ya sabe, se le ha roto el suyo, este Ayuntamiento no tiene consideración alguna, ella quería denunciarlos, los de mantenimiento no van y se dejan todas las alcantarillas de Balmes con Diagonal abiertas por que dicen que están arreglando no se que….Se ha dado un golde de mil demonios y además se le ha roto el bastón.
- Pero si va usted con su madre a la seguridad social le dan uno, yo necesito su cartilla.
- Ya, pero entienda está de los nervios, ya se lo he dicho yo, no es la primera vez que le ocurre algo parecido, pero con la edad se agria, está más intransigente con todo, a mi me tiene todo el día de arriba abajo, ¡lo que tengo que pasar! Íbamos precisamente de camino al médico, no para ella, a visitar a mi padre, a la Clínica de Barcelona, lo tenemos ingresado, y claro dice que ella ahora no puede perder toda la tarde en el ambulatorio para que le hagan el vale o la receta para el bastón.
- Bueno mira, yo esto no lo puedo hacer, pero pareces buen chico…
- Lo soy….. además mire mi primo y yo como nos hemos quedado acudiendo en moto en busca de mi madre, un desalmado se salta un ceda y……Llevo un día maldito, entregado a los demás…si usted viera alguna solución….yo ya no doy para más....
- Mire, yo le doy un bastón, usted se lo lleva a su madre y por favor mañana por la mañana viene con ella después de haber ido a la seguridad social con el vale y lo arreglamos aquí…
- Es usted muy amable, se lo agradezco de corazón, necesitaba una dosis de civismo y amabilidad…
- No se preocupe, cuide a sus padres que los pobres le necesitan ahora más que nunca..
- Muchas gracias, no se preocupe mañana mismo mi primo o yo vendremos y lo arreglamos todo… Salimos de la tienda, yo con el bastón metido en una funda muy apropiada para el bastón, tenía incluso un amplio asa, una cremallera mayor de lo normal y un tacto muy agradable.
- Eres un autentico cabrón.
- Y tú un chivato y te sigo queriendo…
- ¿Para que demonios quieres el bastón?
- Si hombre a ti te lo voy a decir para que se lo digas a tu tita….
No habló más hasta que llegamos a la puerta de la perrera, en la carretera de la Rabassada, tuvimos que ir en taxi, fue él quien propuso coger un taxi cuando le dije a que dirección nos dirigíamos y lo que teníamos que andar, pero lo bien que nos iba a sentar…..
- Cojamos un taxi, lo pago yo.
- Genial…Taxi!!
Estábamos frente a la perrera y de nuevo vi su rostro de sorpresa, aunque ahora ya la adornaban además algún otro sentimiento. No lo quise averiguar.
- Entremos.
-Hola buenas tardes.
- Buenas tardes, ustedes dirán.
- Pues adoptar un perro, necesito un macho, es que ya tengo dos hembras muy bien avenidas y el otro día les noté una mirada de enorme tristeza, a la vez que me pedían un macho en su vida, lo quiero grande así me guarda la morada.
- ¿Cómo?
- Un perro, quiero adoptar un perro, es para guarda sobre todo.
- Bien, si me sigues te enseñaré que perros tenemos ahora en el centro ¿de veras le notaste a tus perras que necesitaban un macho solo por la mirada?
- Si, y también que se estaban lamiendo la entrepierna la una a la otra.
- Jejeje que cochinas tus perras.
- Mira, tenemos muy buenos perros de guarda, la gente se los compra por moda y en cuanto cumplen un año y ven que el animal crece lo abandonan.
- Malditos hijos de puta…Quiero ese….ese! ese!
- ¿Ya te has decidido? Tenemos muchos más, ese es….
- Un Bull Mastif, ya lo sé, quiero ese, ¿me lo envuelves? ¿O me das una correita?
- Bueno me tendrás que dejar tu DNI, firmar un documento, y en cuanto a la correita vendo algunas en la recepción. Te explicaré también como lleva el tema de las vacunas, el chip se lo podemos poner nosotros y si me das un nombre lo introducimos con el resto de datos en el chip.
- Golfo. Salimos con Golfo a la carretera de la Rabassada, Miguel no daba crédito a lo acontecido, me hacía mil preguntas con la mirada, las entendí todas e intenté respondérselas también con el mismo medio pero al guiñarle los ojos ostensiblemente su rostro de sorpresa era aún mayor, así que decidí responderle de viva voz, era una lástima por que me gustaba guiñarle los ojos.
- Golfo va a ser a partir de ahora mi testigo en todo lo que me suceda. Intentaré también que muerda a la orden de ¡¡TRISCA LA TRANCA!! Aunque es algo que tenemos que trabajar Golfo y yo…….¿verdad que si Golfo? Guapo!
- Como bien sabes no tengo coche, viajo principalmente en metro, y la única manera de que me dejen entrar con Golfo es haciéndome el ciego. Al tiempo que decía esto extraje el bastón de la maravillosa funda y lo extendía con un gesto ágil, parecía ciego de toda la vida, me puse también las gafas de sol y bajamos la Rabassada entrenando los movimientos de mi nueva calidad.
- Estás muy mal, además eres un poco ruin…
- Uno no es un poco ruin, o se es del todo o no se es, así que tu me dirás.
- No se…..Bueno ¿me vas a decir por fin que buscabas en la facultad?
- Busco a una chica que estudia también derecho, está muy buena y es un poco fresca, si me ayudas a buscarla te prometo un polvo y borras de tu faz esas facciones de virgen salido que me gastas.
- Oye vale ya tío, llevas todo el puto día metiéndote conmigo, encima que me he llevado una paliza por tu culpa.
- No te equivoques, te has llevado una paliza únicamente por tu culpa y por no haber borrado esas facciones de virgen salido. Bueno dime ¿Me ayudas o no?
- Bien. Mejor ir acompañado contigo a la facultad, como me pillen otra vez Lluis y su matón Tron me van a zurrar de nuevo.
- Zurrar….zurrar….necesitas follar lo antes posible. Bueno la chica se llama Charo y…
Al tiempo que mencioné el nombre de Charo, Miguel se paró, quedó petrificado, sus ojos se abrieron como platos, como platos de sopa, como platos de sopa fría, yo intenté hacerlo un metro después de él pero Golfo tiraba como 40 huskys siberianos a punto de perder el tren transiberiano. Tiré de Golfo con todas mis fuerzas, imposible, así que le di dos gritos y alcé el bastón amenazándole el morro, me entendió a la primera y sabía que sin morro no podría olisquearse el culo así que siguió mis movimientos.
- ¿Qué te pasa?
- No Mac, no quiero ayudarte a buscarla…..
martes, 14 de julio de 2009
CAPITULO CINCO: La sonrisa de Sofía.
Mientras viajaba en el metro dirección a la zona universitaria me di cuenta que los Ramones me habían producido una considerable excitación, no es que me pusieran cachondo esos cuatro punkis con esos cueros nada ajustados, pero si que me evocaban otros tiempos y en concreto unos cuantos polvos, no más de diez, que me regaló Sandra, aquella prometedora azafata de vuelos que se quedó en azafata de puticlub. El primer día que me folló fue en mi 19 cumpleaños, en el baño de un garito de Gracia, sonaban los Ramones, mi experiencia sexual era escasa, por aquel entonces me preocupaba más explorar otros mundos que no el sexual, sobre todo las drogas, las blandas y algunas más endurecidas, leía compulsivamente sobre los efectos de muchas sustancias, con Castaneda me dio por probar el peyote, estas lecturas me llevaron a probar otras muchas cosas, psilocibes, san pedro, amanita, cocaína, vi cosas maravillosas y otras no tanto, aprendí mucho de aquellas experiencias, como que los libros no siempre dicen la verdad, también que se guardan muchas verdades, que mientras Sandra me follaba como jamás hubiera imaginado, yo veía como el espacio del baño se tintaba de muchos colores no se si consecuencia de la felación que me estaba practicando o del efecto de unos psilocibes mexicanos, había conocido a Sandra momentos antes de entrar al baño, media hora antes como mucho, el tiempo justo para que me dijera que quería ser azafata de vuelo y visitar mil lugares, al salir del baño, después del trabajo que realizó supe que tarde o temprano sería azafata de puticlub, que lo máximo que separaría los pies del suelo es lo que un ascensor cualquiera le pudiera brindar. Entre tanta excitación sonó la sensual y robotizada voz de los auriculares del metro.
- Pròxima parada….Zona Universitaria.
Salí del metro, raudo, quería llegar primero al principio de las escaleras mecánicas, llegué el primero y ya me pude anotar la primera victoria del día, es importante acostarse con alguna victoria en tu haber, salí al exterior y el día seguía maravilloso, mejor incluso que antes de introducirme en el subsuelo Barcelonés, miré al cielo, estiré los brazos y el cuerpo arqueando la espalda, emitiendo un gruñido de placer, el perfil era de escándalo, pero no me importaba, estaba entre cientos de estudiantes, jóvenes, risueños, tristes, amargados, amargantes, antes de empezar con todo decidí hacerme un chichiriflauti, me dirigí a las inmediaciones de la facultad de derecho y en sus aledaños pequeñas y no tan pequeñas parcelas de césped, caliente, mullido, de un precioso verde, con muchos estudiantes sentados en el, hablando, riendo, soñando, joder cuantas cosas hacen sin hacer nada. Me senté solo, equidistante entre dos grupos de jóvenes, principalmente estudiantes femeninas, dispuse mi mochila a modo de cojín respaldo, me acordé entonces de mis cojines con motivos florares, los que me regalaron la empresa de sofás, lo bien que me vendrían ahora, sería la sensación del campus, una vez acomodado pensé que mejor me hacia una “ele” vamos un chichiriflauti familiar, así que lo prometido es deuda, y no me gusta defraudarme.
Estaba ya completamente tumbado boca arriba, los ojos entrecerrados, disfrutando de cada calada, la yerba, espléndida, el calor del sol invitándome a demorarme en mis quehaceres;
- Hola, perdona ¿tienes un papel?
Era una voz femenina, estaba a contraluz, su rostro adornado por unas sombras que la hacían aún más bella de lo que era, su sonrisa normal, pero a mi me ponen cachondo las sonrisas de chicas de no más de 23 años con cuerpo de chica de no más de 23 años, me incorporé, la “ele” colgaba de mis labios.
- Sí, ¿quieres uno?
- Sí por favor.
Su sonrisa seguía adornando su precioso rostro, su sonrisa me estaba provocando y eso no esta bonito pensé, eso no se le hace a alguien como yo, a alguien que le pone cachondo la sonrisa de una chica de no más de 23 años con cuerpo de no más de 23 años, abrí la mochila y de una libreta tamaño cuartilla arranqué una hoja de papel.
- Toma. - ¿Me estás tomando el pelo? Quiero un papel de fumar.
- ¡Ah! Joder, no cuesta tanto expresarse correctamente, ingenuo de mi pensaba que me pedías un papel para anotarme tu teléfono.
- ¿Por que iba hacer eso?
- Por si querías que te llamara y que nos montáramos una fiesta lúdico sexual psicoactiva.
- Tengo novio.
- Y yo mujer, te gano. ¿Está tu novio sentado allí? Si quieres nos vemos de nuevo detrás de la facultad en 30 minutos, entonces ya no tendrás novio.
- Tú no estudias en la facultad, ¿Qué haces aquí?
- Vine a buscar a una amiga, estudia derecho, y al ver estos verdes prados llenos de lindas féminas como tú me vi obligado a darme el placer. Toma ¿Quieres fumar?
- Si gracias, aún no me has dado el papel de fumar, ui! Esto es hierba, me hace perder los papeles. Bueno le daré dos caladas por educación.
- No hace falta que seas educada conmigo, pero si quieres perder los papeles te lo acepto como justificación. Toma el papel, entonces te espero en media hora detrás de la facultad, sin novio y sin mujer.
Ella sonrió al tiempo que le daba la tercera calada, estaba claro que quería perder los papeles, su rostro era ahora una obra de arte, el humo sobrante de la última calada la cubría como si fuera un velo de seda, detrás de él 23 años de escultura, una sonrisa espectacular y unos ojos que hablaban. Me dio el chichiriflauti, seguí sentado y observando su adiós, pausado, seguro, excitante, hasta que se sentó en el corro del que provenía, los demás no miraron, ni tan siquiera su novio, a los 15 minutos se levantaron y se dirigieron hacia las aulas.
- ¿Como sabías que iba a venir?
- Lo sospechaba, será que te dan morbo los calvos 10 años mayores que tú.
- ¿Tú crees que lo que me ha movido hasta aquí es el morbo? ¿Otra vez fumándote un porro?
- Si me pilla la policía que me pille con lo menos posible, y tampoco lo vamos a tirar, este es de costo, lo hice pensando en ti. Y creo que tienes muy pocos motivos para acudir aquí a parte del morbo. A mí en cambio me mueven 2 motivos.
- Ah! ¿Si?, ¿que dos motivos son esos?
Al tiempo que formulaba esa pregunta se acercó a mí hasta que mis sensibles pezones notaron sus amenazantes tetas, me mordió la oreja, al límite del dolor.
- Me has puesto muy cachonda hace media hora.
Más que un susurro fue una súplica, yo no tenía ni la más mínima intención de morderle la oreja, la protegían 3 pendientes, dos de aro y uno indescriptible, pinchaba seguro, así que antes de que se separara pasé una mano por detrás de su cabeza la mantuve ahí, sin acercarla a mi, mientras mi otra mano la agarraba del culo firmemente, entonces la acerqué a mi, sin retirar mi mirada de la suya, sus ojos se fueron cerrando al tiempo que sus labios se acercaban a los míos nos besamos como si hubiera una rabia contenida en nuestras bocas a punto de liberarse, le apretaba del culo y la nuca contra mi, ella notó mi excitación y levantando una pierna a la altura de mi cintura movió sus caderas buscando acomodo al placer, noté entonces como empezaba a meter una mano por dentro de mis pantalones, era una sensación extraña, noté algo fuera de lo normal, ella se separó de mi, la rabia se calmó, pero mi entrepierna cantaba una saeta, desesperada, a punto de rasgar el aire, me di cuenta entonces que donde yo creía que no cabía nada más había depositado un papel.
- Hasta pronto. Es lo último que oí mientras sacaba el papel de mi entrepierna,
- joder se nota que esta hecho con madera.
“SOFIA. 691 54 67 5X” Nada más, su teléfono, escrito en mi papel, sabía que acabaría accediendo a la fiesta lúdico sexual psicoactiva, ¿quien podía rechazar algo así? cuando alcé la vista pude ver a un tio que me miraba fijamente, al enfrentar la vista con él giró despacio y se fue, se lo ha pasado bien el chaval pensé, me agaché para coger el medio chichiriflauti que abandoné por una moza.
- Ven aquí corazón, perdóname, prometo no hacértelo más.
Al levantarme de nuevo e intentar encendérmelo vi al individuo que me estaba observando hacía unos minutos, estaba detrás de otros dos, a uno lo reconocía, el novio de Sofía, al otro no se si lo conocía aunque me sonaba mucho, creo que lo había visto en la tele, en los combates de pressing catch……El Enterrador!!! Jejeje me reí se parecía al Enterrador….
- ¿De que cojones te ríes capullo?
- Nada cosas mías. ¿Qué buena nueva os trae por aquí?
Introduje mi mano derecha en el bolsillo para confirmar la presencia de mi Leatherman, allí estaba, mi otra mano sujetaba el chichiriflauti y lo acercaba a mis labios para darle una calada anestesiante, le tuve que dar 4, aquello era otra cosa.
- ¿A parte de un hijo de puta te crees muy graciosillo?
- Mi madre es Arquitecto, igual algo zorra no lo se, pero su principal actividad es la Arquitectura. Bueno ¿me queréis decir que buscais?
- Calla gilipollas, dime quien cojones eres y como cojones te llamas.
- Varón 32 años, en paro, amargado a tiempo parcial, el resto del tiempo intento disfrutar, mi nombre es Mac, y te iba a preguntar yo…. No me dio tiempo de formular la pregunta ni de apreciar el puño derecho del Enterrador como se acercaba a mi rostro, bueno si me di cuenta, pero ya era tarde, me dio en el pómulo derecho, un dolor insoportable, caí al suelo, me levanté como pude sabiendo que aún estaban ahí, me miraban los tres sonriendo, bueno el chivato no sonreía estaba muy serio, mirando de un lado a otro.
- Así que ¿Mac? ¿Mac Donalds? Jejejeje jajajaja
Reían el novio y el Enterrador, el chivato seguía mirando de un lado a otro.
- No, Mac. Me llamo Mac, Mac Pollas, y si no mira mira como la tengo, tu novia la quería entera.
Al tiempo que decía eso me aparté un metro hacia uno de los lados, fuera del alcance de los puños del enterrador, saqué mi Leatherman del bolsillo, flexioné las rodillas agachándome un poco, mi mano derecha extendida, amenazando a tres hijos de puta con unos alicates multiusos cerrado, detalle que no aprecié hasta más tarde, la mano izquierda también extendida y con la palma de ésta apuntando hacia ellos, más que apuntando marcando una frontera imaginaria, movía la mano izquierda de un lado a otro trazando esta frontera, mi cuerpo se movía arriba y abajo, siempre con las rodillas flexionadas, muy estético, pero los tres hijos de puta no parecían acojonarse, miraban mi mano derecha riéndose como tres hijos de puta creyéndose mayoría, y lo eran, pero a mi no me hacía gracia, en las pelis americanas esa posición era intimidatoria, y en Barcelona no resultaba serlo, me cago en los putos guionistas de hollywood, me lo repetí tres veces, hasta que me di cuenta que los guionistas solían abrir los alicates multiusos para darle una mayor carga terrorífica, entonces con la mano derecha hice un movimiento rápido, instintivo, aquello lo había hecho cientos de veces fruto del aburrimiento, abrí el alicate y seguidamente apareció de él una hoja de navaja de unos 10 centímetros. Ja! Sus rostros cambiaron, menos el del chivato, que tenía el mismo careto de chivato cabrón que cuando llegó.
- ¡Vivan los guionistas de hollywood!
- ¿Qué dices tio? Oye tranquilízate, solo queríamos saber que cojones hacías con mi novia pero….
- Intentar follármela, ¿no te lo ha dicho el chivato cabrón ese que tienes detrás de ti? Pues si, lo estaba intentando, mira, mira como me la ha puesto de dura, ah! Y que sepas que el chivato cabrón también quiere follársela, nos ha visto por que la ha seguido a ella no a mi, y se ha encontrado con que otro tío que no eras tú ni él, o sea yo, se la estaba agenciando… El enterrador y el novio se giraron y le miraron, serios, sorprendidos y amenazantes , éste empezó a negar con la cabeza sin pronunciar una sola palabra, los ojos abiertos, abiertos como platos, como platos de sopa fría, momento que aproveché para separarme unos metros más, la distancia suficiente para alcanzar con la vista y no ser alcanzado con el cuerpo…..
- ¿Es eso cierto maldito hijo de puta?
- No, no de verdad Lluis se lo está inventando todo..
- ¡Que hijo de puta! Ahora entiendo por que estás como un lapa todo el día pegado a nosotros….
Empezaron a golpearle sin piedad, yo me recree con el espectáculo, hasta que al encenderme de nuevo el chichiriflauti apagado y aburrido me di cuenta de las manchas de sangre que tenía en la mano, me toqué el pómulo y efectivamente sangraba como un cochino antes de ser convertido en morcillas, le di las 5 últimas caladas en 4 segundos, batiendo records, el chivato cabrón gritaba como si fuera mi primo el cochinillo viendo que sería el siguiente en convertirse en morcillas.
- Eh!!!!! Dejadlo ya desalmados!!
Me miraron fijamente, casi con admiración, no me dijeron nada y se fueron, cuando vi que ya se habían alejado lo suficiente me acerqué a mi primo el cochinillo chivato, estaba hecho un ovillo en el suelo, tiritando, mirándome con ojos de súplica.
- No te voy a pegar, ¿te parece poco la que te han dado? Pero tío, es que eres un poco capullo, así no se liga con las mujeres, yo tampoco se como se hace, pero si se que como lo estás haciendo tu no es el método. ¿Quieres que te lleve alguna parte? Por que supongo que no querrás volver a clase.
- Gracias.
- Pues venga, arriba y andando que he venido en metro y lo tengo aparcado en la estación, es el único lugar donde puedo aparcarlo, Barcelona se ha puesto fatal con el aparcamiento.
Me miraba sorprendido, pero acto seguido sonrió, parece que le hago gracia. Nos sentamos en el metro, me dijo que vivía en calle Balmes, que sus padres eran abogados los dos, que apenas los veía, que tenían despacho en Barcelona y Madrid, su hermana 7 años mayor que el también era abogado y trabajaba en el despacho de Madrid, que le costaba relacionarse con las chicas y que Sofía le gustaba mucho pero que ella no le hacía caso y la única forma de estar con ella era cumplir con los deseos de Lluis, que era un capullo integral egocéntrico, sádico y con pasta pero que se volvía un cobarde en cuanto no tenía a su lado al enterrador, que todos lo llamaban Tron.
- ¿Tron?
- Si Tron, por que cuando habla siempre acaba diciendo tronco, ….¿a que si tronco? ¿verdad tronco? ¡Vamos tronco!..
Ponía una voz grave como si fuera la de Tron, le pregunté si tenía algo que hacer, sabía perfectamente que no tenía nada que hacer, también le pregunté si en su casa había alguien y me dijo que no, le propuse entonces si quería acompañarme a un recado que tenía que hacer pero que pasáramos primero por su casa para curarnos un poco, íbamos los dos hechos un cromo, si íbamos al hospital nos preguntarían quien nos hizo eso y darían parte a la policía. La idea de visitar a la policía le aterraba así que no se opuso a mis consejos. Los dos cerramos los ojos, apoyamos la cabeza en el apoya cabezas, me pareció un nombre muy apropiado así que no veía motivo para escribir una carta Transportes Metropolitanos.
- Mac, Mac ya estamos, venga que nos tenemos que bajar aquí… Me despertó su insistencia y su zarandeo…
Continuará...
- Pròxima parada….Zona Universitaria.
Salí del metro, raudo, quería llegar primero al principio de las escaleras mecánicas, llegué el primero y ya me pude anotar la primera victoria del día, es importante acostarse con alguna victoria en tu haber, salí al exterior y el día seguía maravilloso, mejor incluso que antes de introducirme en el subsuelo Barcelonés, miré al cielo, estiré los brazos y el cuerpo arqueando la espalda, emitiendo un gruñido de placer, el perfil era de escándalo, pero no me importaba, estaba entre cientos de estudiantes, jóvenes, risueños, tristes, amargados, amargantes, antes de empezar con todo decidí hacerme un chichiriflauti, me dirigí a las inmediaciones de la facultad de derecho y en sus aledaños pequeñas y no tan pequeñas parcelas de césped, caliente, mullido, de un precioso verde, con muchos estudiantes sentados en el, hablando, riendo, soñando, joder cuantas cosas hacen sin hacer nada. Me senté solo, equidistante entre dos grupos de jóvenes, principalmente estudiantes femeninas, dispuse mi mochila a modo de cojín respaldo, me acordé entonces de mis cojines con motivos florares, los que me regalaron la empresa de sofás, lo bien que me vendrían ahora, sería la sensación del campus, una vez acomodado pensé que mejor me hacia una “ele” vamos un chichiriflauti familiar, así que lo prometido es deuda, y no me gusta defraudarme.
Estaba ya completamente tumbado boca arriba, los ojos entrecerrados, disfrutando de cada calada, la yerba, espléndida, el calor del sol invitándome a demorarme en mis quehaceres;
- Hola, perdona ¿tienes un papel?
Era una voz femenina, estaba a contraluz, su rostro adornado por unas sombras que la hacían aún más bella de lo que era, su sonrisa normal, pero a mi me ponen cachondo las sonrisas de chicas de no más de 23 años con cuerpo de chica de no más de 23 años, me incorporé, la “ele” colgaba de mis labios.
- Sí, ¿quieres uno?
- Sí por favor.
Su sonrisa seguía adornando su precioso rostro, su sonrisa me estaba provocando y eso no esta bonito pensé, eso no se le hace a alguien como yo, a alguien que le pone cachondo la sonrisa de una chica de no más de 23 años con cuerpo de no más de 23 años, abrí la mochila y de una libreta tamaño cuartilla arranqué una hoja de papel.
- Toma. - ¿Me estás tomando el pelo? Quiero un papel de fumar.
- ¡Ah! Joder, no cuesta tanto expresarse correctamente, ingenuo de mi pensaba que me pedías un papel para anotarme tu teléfono.
- ¿Por que iba hacer eso?
- Por si querías que te llamara y que nos montáramos una fiesta lúdico sexual psicoactiva.
- Tengo novio.
- Y yo mujer, te gano. ¿Está tu novio sentado allí? Si quieres nos vemos de nuevo detrás de la facultad en 30 minutos, entonces ya no tendrás novio.
- Tú no estudias en la facultad, ¿Qué haces aquí?
- Vine a buscar a una amiga, estudia derecho, y al ver estos verdes prados llenos de lindas féminas como tú me vi obligado a darme el placer. Toma ¿Quieres fumar?
- Si gracias, aún no me has dado el papel de fumar, ui! Esto es hierba, me hace perder los papeles. Bueno le daré dos caladas por educación.
- No hace falta que seas educada conmigo, pero si quieres perder los papeles te lo acepto como justificación. Toma el papel, entonces te espero en media hora detrás de la facultad, sin novio y sin mujer.
Ella sonrió al tiempo que le daba la tercera calada, estaba claro que quería perder los papeles, su rostro era ahora una obra de arte, el humo sobrante de la última calada la cubría como si fuera un velo de seda, detrás de él 23 años de escultura, una sonrisa espectacular y unos ojos que hablaban. Me dio el chichiriflauti, seguí sentado y observando su adiós, pausado, seguro, excitante, hasta que se sentó en el corro del que provenía, los demás no miraron, ni tan siquiera su novio, a los 15 minutos se levantaron y se dirigieron hacia las aulas.
- ¿Como sabías que iba a venir?
- Lo sospechaba, será que te dan morbo los calvos 10 años mayores que tú.
- ¿Tú crees que lo que me ha movido hasta aquí es el morbo? ¿Otra vez fumándote un porro?
- Si me pilla la policía que me pille con lo menos posible, y tampoco lo vamos a tirar, este es de costo, lo hice pensando en ti. Y creo que tienes muy pocos motivos para acudir aquí a parte del morbo. A mí en cambio me mueven 2 motivos.
- Ah! ¿Si?, ¿que dos motivos son esos?
Al tiempo que formulaba esa pregunta se acercó a mí hasta que mis sensibles pezones notaron sus amenazantes tetas, me mordió la oreja, al límite del dolor.
- Me has puesto muy cachonda hace media hora.
Más que un susurro fue una súplica, yo no tenía ni la más mínima intención de morderle la oreja, la protegían 3 pendientes, dos de aro y uno indescriptible, pinchaba seguro, así que antes de que se separara pasé una mano por detrás de su cabeza la mantuve ahí, sin acercarla a mi, mientras mi otra mano la agarraba del culo firmemente, entonces la acerqué a mi, sin retirar mi mirada de la suya, sus ojos se fueron cerrando al tiempo que sus labios se acercaban a los míos nos besamos como si hubiera una rabia contenida en nuestras bocas a punto de liberarse, le apretaba del culo y la nuca contra mi, ella notó mi excitación y levantando una pierna a la altura de mi cintura movió sus caderas buscando acomodo al placer, noté entonces como empezaba a meter una mano por dentro de mis pantalones, era una sensación extraña, noté algo fuera de lo normal, ella se separó de mi, la rabia se calmó, pero mi entrepierna cantaba una saeta, desesperada, a punto de rasgar el aire, me di cuenta entonces que donde yo creía que no cabía nada más había depositado un papel.
- Hasta pronto. Es lo último que oí mientras sacaba el papel de mi entrepierna,
- joder se nota que esta hecho con madera.
“SOFIA. 691 54 67 5X” Nada más, su teléfono, escrito en mi papel, sabía que acabaría accediendo a la fiesta lúdico sexual psicoactiva, ¿quien podía rechazar algo así? cuando alcé la vista pude ver a un tio que me miraba fijamente, al enfrentar la vista con él giró despacio y se fue, se lo ha pasado bien el chaval pensé, me agaché para coger el medio chichiriflauti que abandoné por una moza.
- Ven aquí corazón, perdóname, prometo no hacértelo más.
Al levantarme de nuevo e intentar encendérmelo vi al individuo que me estaba observando hacía unos minutos, estaba detrás de otros dos, a uno lo reconocía, el novio de Sofía, al otro no se si lo conocía aunque me sonaba mucho, creo que lo había visto en la tele, en los combates de pressing catch……El Enterrador!!! Jejeje me reí se parecía al Enterrador….
- ¿De que cojones te ríes capullo?
- Nada cosas mías. ¿Qué buena nueva os trae por aquí?
Introduje mi mano derecha en el bolsillo para confirmar la presencia de mi Leatherman, allí estaba, mi otra mano sujetaba el chichiriflauti y lo acercaba a mis labios para darle una calada anestesiante, le tuve que dar 4, aquello era otra cosa.
- ¿A parte de un hijo de puta te crees muy graciosillo?
- Mi madre es Arquitecto, igual algo zorra no lo se, pero su principal actividad es la Arquitectura. Bueno ¿me queréis decir que buscais?
- Calla gilipollas, dime quien cojones eres y como cojones te llamas.
- Varón 32 años, en paro, amargado a tiempo parcial, el resto del tiempo intento disfrutar, mi nombre es Mac, y te iba a preguntar yo…. No me dio tiempo de formular la pregunta ni de apreciar el puño derecho del Enterrador como se acercaba a mi rostro, bueno si me di cuenta, pero ya era tarde, me dio en el pómulo derecho, un dolor insoportable, caí al suelo, me levanté como pude sabiendo que aún estaban ahí, me miraban los tres sonriendo, bueno el chivato no sonreía estaba muy serio, mirando de un lado a otro.
- Así que ¿Mac? ¿Mac Donalds? Jejejeje jajajaja
Reían el novio y el Enterrador, el chivato seguía mirando de un lado a otro.
- No, Mac. Me llamo Mac, Mac Pollas, y si no mira mira como la tengo, tu novia la quería entera.
Al tiempo que decía eso me aparté un metro hacia uno de los lados, fuera del alcance de los puños del enterrador, saqué mi Leatherman del bolsillo, flexioné las rodillas agachándome un poco, mi mano derecha extendida, amenazando a tres hijos de puta con unos alicates multiusos cerrado, detalle que no aprecié hasta más tarde, la mano izquierda también extendida y con la palma de ésta apuntando hacia ellos, más que apuntando marcando una frontera imaginaria, movía la mano izquierda de un lado a otro trazando esta frontera, mi cuerpo se movía arriba y abajo, siempre con las rodillas flexionadas, muy estético, pero los tres hijos de puta no parecían acojonarse, miraban mi mano derecha riéndose como tres hijos de puta creyéndose mayoría, y lo eran, pero a mi no me hacía gracia, en las pelis americanas esa posición era intimidatoria, y en Barcelona no resultaba serlo, me cago en los putos guionistas de hollywood, me lo repetí tres veces, hasta que me di cuenta que los guionistas solían abrir los alicates multiusos para darle una mayor carga terrorífica, entonces con la mano derecha hice un movimiento rápido, instintivo, aquello lo había hecho cientos de veces fruto del aburrimiento, abrí el alicate y seguidamente apareció de él una hoja de navaja de unos 10 centímetros. Ja! Sus rostros cambiaron, menos el del chivato, que tenía el mismo careto de chivato cabrón que cuando llegó.
- ¡Vivan los guionistas de hollywood!
- ¿Qué dices tio? Oye tranquilízate, solo queríamos saber que cojones hacías con mi novia pero….
- Intentar follármela, ¿no te lo ha dicho el chivato cabrón ese que tienes detrás de ti? Pues si, lo estaba intentando, mira, mira como me la ha puesto de dura, ah! Y que sepas que el chivato cabrón también quiere follársela, nos ha visto por que la ha seguido a ella no a mi, y se ha encontrado con que otro tío que no eras tú ni él, o sea yo, se la estaba agenciando… El enterrador y el novio se giraron y le miraron, serios, sorprendidos y amenazantes , éste empezó a negar con la cabeza sin pronunciar una sola palabra, los ojos abiertos, abiertos como platos, como platos de sopa fría, momento que aproveché para separarme unos metros más, la distancia suficiente para alcanzar con la vista y no ser alcanzado con el cuerpo…..
- ¿Es eso cierto maldito hijo de puta?
- No, no de verdad Lluis se lo está inventando todo..
- ¡Que hijo de puta! Ahora entiendo por que estás como un lapa todo el día pegado a nosotros….
Empezaron a golpearle sin piedad, yo me recree con el espectáculo, hasta que al encenderme de nuevo el chichiriflauti apagado y aburrido me di cuenta de las manchas de sangre que tenía en la mano, me toqué el pómulo y efectivamente sangraba como un cochino antes de ser convertido en morcillas, le di las 5 últimas caladas en 4 segundos, batiendo records, el chivato cabrón gritaba como si fuera mi primo el cochinillo viendo que sería el siguiente en convertirse en morcillas.
- Eh!!!!! Dejadlo ya desalmados!!
Me miraron fijamente, casi con admiración, no me dijeron nada y se fueron, cuando vi que ya se habían alejado lo suficiente me acerqué a mi primo el cochinillo chivato, estaba hecho un ovillo en el suelo, tiritando, mirándome con ojos de súplica.
- No te voy a pegar, ¿te parece poco la que te han dado? Pero tío, es que eres un poco capullo, así no se liga con las mujeres, yo tampoco se como se hace, pero si se que como lo estás haciendo tu no es el método. ¿Quieres que te lleve alguna parte? Por que supongo que no querrás volver a clase.
- Gracias.
- Pues venga, arriba y andando que he venido en metro y lo tengo aparcado en la estación, es el único lugar donde puedo aparcarlo, Barcelona se ha puesto fatal con el aparcamiento.
Me miraba sorprendido, pero acto seguido sonrió, parece que le hago gracia. Nos sentamos en el metro, me dijo que vivía en calle Balmes, que sus padres eran abogados los dos, que apenas los veía, que tenían despacho en Barcelona y Madrid, su hermana 7 años mayor que el también era abogado y trabajaba en el despacho de Madrid, que le costaba relacionarse con las chicas y que Sofía le gustaba mucho pero que ella no le hacía caso y la única forma de estar con ella era cumplir con los deseos de Lluis, que era un capullo integral egocéntrico, sádico y con pasta pero que se volvía un cobarde en cuanto no tenía a su lado al enterrador, que todos lo llamaban Tron.
- ¿Tron?
- Si Tron, por que cuando habla siempre acaba diciendo tronco, ….¿a que si tronco? ¿verdad tronco? ¡Vamos tronco!..
Ponía una voz grave como si fuera la de Tron, le pregunté si tenía algo que hacer, sabía perfectamente que no tenía nada que hacer, también le pregunté si en su casa había alguien y me dijo que no, le propuse entonces si quería acompañarme a un recado que tenía que hacer pero que pasáramos primero por su casa para curarnos un poco, íbamos los dos hechos un cromo, si íbamos al hospital nos preguntarían quien nos hizo eso y darían parte a la policía. La idea de visitar a la policía le aterraba así que no se opuso a mis consejos. Los dos cerramos los ojos, apoyamos la cabeza en el apoya cabezas, me pareció un nombre muy apropiado así que no veía motivo para escribir una carta Transportes Metropolitanos.
- Mac, Mac ya estamos, venga que nos tenemos que bajar aquí… Me despertó su insistencia y su zarandeo…
Continuará...
miércoles, 8 de julio de 2009
CAPITULO CUATRO: El principio de todo o nada.
...Mañana empiezo a gustar a los demás.
Me desperté con el mismo pensamiento con el que me había acostado, con la triste sensación de tener una obligación, no sentía eso desde hacía mucho tiempo, me pesaban los hombros, los párpados y los pies, esta sensación la había tenido en multitud de ocasiones por lo que siempre les dejaba reposar el tiempo que creyeran oportuno. Hoy era un día diferente, hoy tenía que gustar a los demás, sacrificio, estética, hipocresía, valiente cobarde me dijo Juanito, y en eso me tendría que convertir, en un valiente cobarde.
Me incorporé del sofá, todo seguía en su sitio, el sofá polla como siempre intimidador, ahora le adivinaba además una mirada inquisitiva, me dirigí al baño, me lavé la cara, me senté en el trono, frío pero siempre dispuesto a tus sumisas órdenes, cogí del cenicero uno de los chichiriflautis medio fumados y le quité la vida por completo, sin contemplaciones, que sangre fría pensé. Todo listo, hoy era el día, el primer día de curro, las herramientas, necesito las herramientas básicas de un investigador como yo, así que a la vez que las enumeraba mentalmente las introducía en la mochila, mi segunda y última mochila, tabaco, dos mecheros, mi navaja Leatherman me la robaron, así que introduje mi otra herramienta Leatherman, unos alicates multifunción con todo tipo de accesorios, que bonitas son, al primero que intente robarme mis alicates pienso insultarle, en una ocasión tuve que renovar el carné de conducir y tuve una pequeña y absurda discusión con el guarda del edificio de tráfico, fue al pasar por el arco detector, yo con mis alicates multifunción en el bolsillo…
- Caballero, ¿puede usted sacar lo que lleva en los bolsillos?
- Todo?
- Si, todo.
- Igual no le gusta lo que ve.
- Por favor, sáquelo todo.
Dos mecheros, tabaco, monedas, un pedazo de costo, varios papeles de fumar arrugados, mi alicate Leatherman, un condón y de los bolsillos traseros innumerables papeles con innumerables anotaciones, grupos de música por explorar, libros que amar o despreciar, los horarios de las dependientas del super que están más buenas con sus datos de interés;
Pilar, 1,70, sin maquillaje, enseña el ombligo, receptiva, 7 alto.
Montse, 1,64, pescatera, buenos lábios, no enseña el ombligo, enseña el tanga, receptiva, impactante olor a pescadilla, 7 bajo….
- Caballero, no se pueden introducir armas en el edificio.
- Yo no tengo ningún arma, y en todo caso sea lo que sea lo que usted considere un arma, no pensaba introducirla a ella, soy yo el que pretendo introducirme y conmigo mis enseres.
- Caballero, lleva usted una navaja, esto es un arma.
Al tiempo que decía esto alzaba mi Leatherman con la mano izquierda, la derecha la apoyaba simultáneamente en su cinturón, a la altura de la porra, detalle que observé con más detenimiento y el cual me hizo reir, seguro que a Montse le encantaría que le comprara un cuarto de mejillones con ese uniforme y esa porra.
- No tiene gracia caballero, tendrá que esperar a que llame a la policía y responder unas cuantas preguntas.
- ¿Cuantas?
-…….no lo sé
- Debería conocer mejor su profesión, y le repito eso no es un arma, es un alicate.
- Arma.
- Alicate.
- Arma.
- Yo no tengo prisa, así que puedes bajar el brazo que te falta riego en la mano y no te vas a poder hacer más pajas.
- Yo tampoco la tengo caballero.
- Te aseguro que tienes más prisa tú que yo, llevas dos relojes, uno en cada muñeca, uno digital y otro de agujitas, estás desesperado por llegar a casa y jugar con esa porra que no sueltas, yo en cambio vengo aquí a renovar el carné de conducir, está caducado desde hace 3 años, no tengo coche ni intención de tenerlo, solo vengo hacer grandes colas para observar a la gente, sobre todo a las féminas, sale barato.
- Por favor, hay mucha gente esperando, ¿por que no hacemos una cosa? Me dejas tus alicates aquí y cuando salgas te los devuelvo.
- ¿Qué me das de garantía? ¿Me puedo llevar tu porra?
- No puedo hacer eso, de verdad, estoy trabajando entiéndeme.
- Tu radio, no te llama ni Blas.
- Venga toma mi radio y por favor acaba rápido.
Me divertí mucho ese día con la radio, hacía cola en las ventanillas de más afluencia, cambiaba la frecuencia y emitía mensajes de confusión a todo el que estaba al otro lado, tuve la sensación de ser un controlador aéreo, la gente se apartaba de mi, yo ganaba posiciones en la cola con una facilidad pasmosa, era como Valentino Rossi corriendo contra 45 vespinos, al llegar a la ventanilla le decía al individuo;
- Hola, buenos días, quiero que me den los datos del propietario de un coche con esta matricula B-8767-MJ. Todo esto lo decía con la radio puesta en la oreja y hablado por el micrófono, el individuo me miraba con cara de asombro y me decía que esa ventanilla era para gestión de multas, que para los datos era la ventanilla 9, entonces yo le respondía.
- Gracias, cambio y corto.
Y me iba a otra ventanilla, así pasé la mañana, aprendí mucho, desde entonces soy un experto en el manejo de radios. Al salir le cambié la radio al segurata por mi Leatherman, le dije que la teníamos que cambiar simultáneamente y con la mano izquierda señalando al techo, accedió, cambiamos las mercancías como en las pelis de mafiosos, pero yo le robé las pilas, eran alcalinas.
Había cargado todo lo que creía conveniente en la mochila, metí el ipod en mi bolsillo, que maravilla de aparato, 9435 canciones metidas en 9 centímetros cuadrados, lo único que me sabía mal del ipod es que tuvieran que convivir Joey Ramone con Johan Sebastian Bach, no me imagino a Joey poniendo letra y aceleración a los conciertos de Brandenburgo.
Entré en mi segunda casa, ya me notaba cansado antes de empezar pero supongo que es una condición de toda obligación.
- Buenos días Juanito, tienes peor cara que ayer y eso se refleja también en esos callos que tienes en el mostrador, por dios parece que se están dando por culo y que no le gusta a ninguno de los dos beneficiarios, en el caso de que haya alguno. Bueno de todas formas ponme un platito y una cañita anda, mientras te hago unas cuantas preguntas.
- Empiezas bien tu investigación, pidiendo, no se si estoy muy de acuerdo en lo que ayer hablamos.
- Me desdigo Juanito…..impresionantes estos callos, ¿marcha ya la cañita? Tú tranquilo, una semana Juanito una semana y tienes a Charo aquí de nuevo contoneandose entre las mesas.
- Dime Juanito, si no tengo mal entendido ella es una pobre hija explotada a la que le pagas sus estudios de derecho pero no le pagas las horas que echa en el bar ¿no?
- Serás cabrón, oye Mac déjate de hostias sabes perfectamente que necesitamos de su ayuda para pagar sus estudios, incluso ella lo entiende.
- No te enfades hombre, parece mentira que no me conozcas, ¿en casa falta algo? Quiero decir ¿has notado debajo de la baldosa que te falte pasta? ¿Ropa de su armario? ¿una maleta? ¿comida en cantidades importantes? Algo no se….
- No, no falta nada que nos hayamos dado cuenta, bueno, una cosa pero es una gilipollez aunque mi mujer dice que algo tendrá que ver, teníamos un costurero encima del mueble del salón, era de su abuela, no se guardaba nada de valor, pero llevaba años ahí arriba hasta que desapareció con Charo.
- Interesante….
- Interesante tú, los aires que me has cogido desde que te he encomendado esto, que más bien lo hice para ayudarte y no verte el pelo.
- Juanito, Juanito, vamos a calmarnos mientras me pones un carajillo de magno, bueno con eso por ahora tengo bastante, si notaras que falta algo más en casa, por insignificante que a ti te parezca ya sea un rifle de 8 cañones o algo por el estilo, tú me avisas eh! Juanito. Ah! Ya se que no estaba en el trato, aunque sabes que va implícito, necesito algo de pasta para desplazamientos y gastos varios, prometo traerte los resguardos.
Después de 15 minutos de acalorada discusión, yo por los callos que picaban como mosquitos tigre y él por tener que soltarme pasta, salí de mi segunda casa, lo primero que haría era ir a la facultad de derecho y enterarme con quien se juntaba normalmente, a la vuelta pasaría por la frutería del barrio, allí trabajaba Irene, amiga suya del barrio desde la infancia, las dos habían perdido la virginidad juntas, se follaron a un empleado que trabajó temporalmente en la frutería, trabajó hasta el día que pilló al empleado en pleno énfasis sexual con su hija Irene, nada más y nada menos que encima de unos sacos de patatas gallegas, su producto estrella. Las dos, Charo e Irene, se follaron al trabajador en la trastienda, le regalaron su virginidad y sus kilos de pasión retenida, siempre envidié a ese cabrón, a mi no me habían regalado ni unas simples cerezas en los muchos intentos por saborear sus dulces frutas. Me subí en el metro, dirección a la zona universitaria de la Ciudad Condal, el ipod me regalaba estrofas y guitarras de los Ramones, su frenética batería me aceleraba el pulso y me tranquilizaba el alma, en unos minutos estaría en el principio de todo o de nada.
Me desperté con el mismo pensamiento con el que me había acostado, con la triste sensación de tener una obligación, no sentía eso desde hacía mucho tiempo, me pesaban los hombros, los párpados y los pies, esta sensación la había tenido en multitud de ocasiones por lo que siempre les dejaba reposar el tiempo que creyeran oportuno. Hoy era un día diferente, hoy tenía que gustar a los demás, sacrificio, estética, hipocresía, valiente cobarde me dijo Juanito, y en eso me tendría que convertir, en un valiente cobarde.
Me incorporé del sofá, todo seguía en su sitio, el sofá polla como siempre intimidador, ahora le adivinaba además una mirada inquisitiva, me dirigí al baño, me lavé la cara, me senté en el trono, frío pero siempre dispuesto a tus sumisas órdenes, cogí del cenicero uno de los chichiriflautis medio fumados y le quité la vida por completo, sin contemplaciones, que sangre fría pensé. Todo listo, hoy era el día, el primer día de curro, las herramientas, necesito las herramientas básicas de un investigador como yo, así que a la vez que las enumeraba mentalmente las introducía en la mochila, mi segunda y última mochila, tabaco, dos mecheros, mi navaja Leatherman me la robaron, así que introduje mi otra herramienta Leatherman, unos alicates multifunción con todo tipo de accesorios, que bonitas son, al primero que intente robarme mis alicates pienso insultarle, en una ocasión tuve que renovar el carné de conducir y tuve una pequeña y absurda discusión con el guarda del edificio de tráfico, fue al pasar por el arco detector, yo con mis alicates multifunción en el bolsillo…
- Caballero, ¿puede usted sacar lo que lleva en los bolsillos?
- Todo?
- Si, todo.
- Igual no le gusta lo que ve.
- Por favor, sáquelo todo.
Dos mecheros, tabaco, monedas, un pedazo de costo, varios papeles de fumar arrugados, mi alicate Leatherman, un condón y de los bolsillos traseros innumerables papeles con innumerables anotaciones, grupos de música por explorar, libros que amar o despreciar, los horarios de las dependientas del super que están más buenas con sus datos de interés;
Pilar, 1,70, sin maquillaje, enseña el ombligo, receptiva, 7 alto.
Montse, 1,64, pescatera, buenos lábios, no enseña el ombligo, enseña el tanga, receptiva, impactante olor a pescadilla, 7 bajo….
- Caballero, no se pueden introducir armas en el edificio.
- Yo no tengo ningún arma, y en todo caso sea lo que sea lo que usted considere un arma, no pensaba introducirla a ella, soy yo el que pretendo introducirme y conmigo mis enseres.
- Caballero, lleva usted una navaja, esto es un arma.
Al tiempo que decía esto alzaba mi Leatherman con la mano izquierda, la derecha la apoyaba simultáneamente en su cinturón, a la altura de la porra, detalle que observé con más detenimiento y el cual me hizo reir, seguro que a Montse le encantaría que le comprara un cuarto de mejillones con ese uniforme y esa porra.
- No tiene gracia caballero, tendrá que esperar a que llame a la policía y responder unas cuantas preguntas.
- ¿Cuantas?
-…….no lo sé
- Debería conocer mejor su profesión, y le repito eso no es un arma, es un alicate.
- Arma.
- Alicate.
- Arma.
- Yo no tengo prisa, así que puedes bajar el brazo que te falta riego en la mano y no te vas a poder hacer más pajas.
- Yo tampoco la tengo caballero.
- Te aseguro que tienes más prisa tú que yo, llevas dos relojes, uno en cada muñeca, uno digital y otro de agujitas, estás desesperado por llegar a casa y jugar con esa porra que no sueltas, yo en cambio vengo aquí a renovar el carné de conducir, está caducado desde hace 3 años, no tengo coche ni intención de tenerlo, solo vengo hacer grandes colas para observar a la gente, sobre todo a las féminas, sale barato.
- Por favor, hay mucha gente esperando, ¿por que no hacemos una cosa? Me dejas tus alicates aquí y cuando salgas te los devuelvo.
- ¿Qué me das de garantía? ¿Me puedo llevar tu porra?
- No puedo hacer eso, de verdad, estoy trabajando entiéndeme.
- Tu radio, no te llama ni Blas.
- Venga toma mi radio y por favor acaba rápido.
Me divertí mucho ese día con la radio, hacía cola en las ventanillas de más afluencia, cambiaba la frecuencia y emitía mensajes de confusión a todo el que estaba al otro lado, tuve la sensación de ser un controlador aéreo, la gente se apartaba de mi, yo ganaba posiciones en la cola con una facilidad pasmosa, era como Valentino Rossi corriendo contra 45 vespinos, al llegar a la ventanilla le decía al individuo;
- Hola, buenos días, quiero que me den los datos del propietario de un coche con esta matricula B-8767-MJ. Todo esto lo decía con la radio puesta en la oreja y hablado por el micrófono, el individuo me miraba con cara de asombro y me decía que esa ventanilla era para gestión de multas, que para los datos era la ventanilla 9, entonces yo le respondía.
- Gracias, cambio y corto.
Y me iba a otra ventanilla, así pasé la mañana, aprendí mucho, desde entonces soy un experto en el manejo de radios. Al salir le cambié la radio al segurata por mi Leatherman, le dije que la teníamos que cambiar simultáneamente y con la mano izquierda señalando al techo, accedió, cambiamos las mercancías como en las pelis de mafiosos, pero yo le robé las pilas, eran alcalinas.
Había cargado todo lo que creía conveniente en la mochila, metí el ipod en mi bolsillo, que maravilla de aparato, 9435 canciones metidas en 9 centímetros cuadrados, lo único que me sabía mal del ipod es que tuvieran que convivir Joey Ramone con Johan Sebastian Bach, no me imagino a Joey poniendo letra y aceleración a los conciertos de Brandenburgo.
Entré en mi segunda casa, ya me notaba cansado antes de empezar pero supongo que es una condición de toda obligación.
- Buenos días Juanito, tienes peor cara que ayer y eso se refleja también en esos callos que tienes en el mostrador, por dios parece que se están dando por culo y que no le gusta a ninguno de los dos beneficiarios, en el caso de que haya alguno. Bueno de todas formas ponme un platito y una cañita anda, mientras te hago unas cuantas preguntas.
- Empiezas bien tu investigación, pidiendo, no se si estoy muy de acuerdo en lo que ayer hablamos.
- Me desdigo Juanito…..impresionantes estos callos, ¿marcha ya la cañita? Tú tranquilo, una semana Juanito una semana y tienes a Charo aquí de nuevo contoneandose entre las mesas.
- Dime Juanito, si no tengo mal entendido ella es una pobre hija explotada a la que le pagas sus estudios de derecho pero no le pagas las horas que echa en el bar ¿no?
- Serás cabrón, oye Mac déjate de hostias sabes perfectamente que necesitamos de su ayuda para pagar sus estudios, incluso ella lo entiende.
- No te enfades hombre, parece mentira que no me conozcas, ¿en casa falta algo? Quiero decir ¿has notado debajo de la baldosa que te falte pasta? ¿Ropa de su armario? ¿una maleta? ¿comida en cantidades importantes? Algo no se….
- No, no falta nada que nos hayamos dado cuenta, bueno, una cosa pero es una gilipollez aunque mi mujer dice que algo tendrá que ver, teníamos un costurero encima del mueble del salón, era de su abuela, no se guardaba nada de valor, pero llevaba años ahí arriba hasta que desapareció con Charo.
- Interesante….
- Interesante tú, los aires que me has cogido desde que te he encomendado esto, que más bien lo hice para ayudarte y no verte el pelo.
- Juanito, Juanito, vamos a calmarnos mientras me pones un carajillo de magno, bueno con eso por ahora tengo bastante, si notaras que falta algo más en casa, por insignificante que a ti te parezca ya sea un rifle de 8 cañones o algo por el estilo, tú me avisas eh! Juanito. Ah! Ya se que no estaba en el trato, aunque sabes que va implícito, necesito algo de pasta para desplazamientos y gastos varios, prometo traerte los resguardos.
Después de 15 minutos de acalorada discusión, yo por los callos que picaban como mosquitos tigre y él por tener que soltarme pasta, salí de mi segunda casa, lo primero que haría era ir a la facultad de derecho y enterarme con quien se juntaba normalmente, a la vuelta pasaría por la frutería del barrio, allí trabajaba Irene, amiga suya del barrio desde la infancia, las dos habían perdido la virginidad juntas, se follaron a un empleado que trabajó temporalmente en la frutería, trabajó hasta el día que pilló al empleado en pleno énfasis sexual con su hija Irene, nada más y nada menos que encima de unos sacos de patatas gallegas, su producto estrella. Las dos, Charo e Irene, se follaron al trabajador en la trastienda, le regalaron su virginidad y sus kilos de pasión retenida, siempre envidié a ese cabrón, a mi no me habían regalado ni unas simples cerezas en los muchos intentos por saborear sus dulces frutas. Me subí en el metro, dirección a la zona universitaria de la Ciudad Condal, el ipod me regalaba estrofas y guitarras de los Ramones, su frenética batería me aceleraba el pulso y me tranquilizaba el alma, en unos minutos estaría en el principio de todo o de nada.
lunes, 6 de julio de 2009
CAPITULO TERCERO: El caso Charo
Quiero cambiar....
Aún me retumbaban las palabras al tumbarme en el sofá de tres plazas, quiero cambiar, frente a él estaba mi sofá polla, con su falo apuntándome entre ceja y ceja, amenazante. Me lié un chichiriflauti, la yerba, espléndida, me recliné sobre el apoya brazos. Un día conté cuantas veces apoyaba el brazo en el apoya brazos y cuantas veces la cabeza, ganó la cabeza por goleada, escribí un mail a la empresa de sofás;
"Queridos amigos; mi nombre es Mac, en primer lugar quisiera daros las gracias por la excelencia de vuestros productos, mas en concreto por mi sofá de 3 plazas, mod.34JKT, aún lo estoy pagando, pero incluso así le tengo aprecio, me acompaña en mis sueños desde hace 64 noches y 64 medios días, también algunas medias tardes pero esas no las he contado, los cojines de los asientos son especialmente resistentes a los chinazos, cosa que es muy importante en mi matrimonio ya de por sí deteriorado, empresa como la de ustedes salvan muchos matrimonios no como la marca de mi nevera, esa (espero que no sea una filial de ustedes) la marca de mi nevera rompe matrimonios, de eso también estoy seguro, cuando cierro la puerta de la nevera con la cabeza (las manos están ocupadas por lo que acabo de extraer) ésta no cierra correctamente, lo mismo sucede con el congelador, esta circunstancia ha acarreado más de una, y de diez reyertas en mi matrimonio, una vez habíamos comprado -secreto ibérico- para hacer una cena romántica, se echó a perder, el secreto, la cena y la armonía, además me quedé de nuevo sin follar, disculpen mi lenguaje, aquella fue una discusión muy intensa, y el único culpable y detonante de la discusión fue la puta nevera, con sus sofás estas cosas no suceden, pero hay un detalle que me tiene preocupado, además de estar casi plenamente convencido de que ustedes, sin haberlo hecho intencionadamente, han cometido un error de grandes dimensiones, si no grandes, medianas pero creciditas. Como les decía el error que creo han cometido es que se refieren a una parte de sus sofás como "apoya brazos", he hecho un estudio durante 64 días, con sus noches, sus medios días y sus medias tardes, en el cual he podido apreciar que en dicha zona denominada por ustedes "apoya brazos" apenas he apoyado el brazo, en cambio si que he reposado y apoyado en infinitas ocasiones mi cabeza, por eso les pido que enmienden el error para no llevar a confusión, a dicho elemento le deberían llamar "apoya cabezas" ó "apoya tarros", a mi me gusta más la segunda, pero entiendo que habrá gente que apoye los botes de mermelada y encurtidos varios así que con la primera opción vería el problema solucionado. Espero que mi estudio les haya sido de gran ayuda, si ustedes precisaran de mi ayuda para el desarrollo de un estudio más profundo sobre el asunto no duden en ponerse en contacto conmigo.
Atte.
Mac
Me respondieron a los 24 días, tengo la carta por ahí, no me requerían para ampliar el estudio pero me enviaron dos cojines con motivos florales con relleno de látex. Me gusta mucho escribir cartas a las empresas opinando sobre sus productos, tengo una buena colección de ellas, casi siempre me responden y casi siempre me compensan con algo, no se por que será. Hice examen de conciencia durante un largo rato, el examen lo suspendí, pero hace tiempo que no tenía que llevar las notas a casa, así que me la sudaba. Pero saqué algo en claro, tenía que dar un vuelco a mi vida, me puse boca abajo, pero el vuelco me pareció mínimo e insuficiente, además me estaba presionando el huevo derecho de una forma que no podía ser buena, lo supe por el dolor. Entonces hice unas anotaciones mentales de las cosas que debía cambiar, debía encontrar un trabajo digno, bueno, un trabajo, debía decirle a mi mujer si me regalaba otra cámara de fotos. Seguidamente, si la respuesta era afirmativa debía decirle que la quería, a ella, y también a la cámara, si era negativa también debía decírselo, debía decirle que la cámara la quería para buscar un trabajo, la fotografía era mi pasión, bueno una de ellas, también debía follar, llevaba 64 noches con sus respectivos días y medias tardes sin follar, eso no sé si se lo debía decir a ella. Al despertar ella no estaba, se había ido a trabajar, lo que me recordó que tenia varios post-it mentales, en ellos las anotaciones nocturnas, tenía que ordenarlos darles prioridad y ponerme manos a la obra. Con el estomago vacío es imposible realizar ninguna actividad. Realicé la pertiente visita al baño, de camino, el prepucio de mi sofá polla me golpeó en la rodilla, es muy celoso y vengativo.
Me lié un chichiriflauti sentado en la taza del vater, la yerba, espléndida, me vestí y me bajé a mi segunda casa.
- Buenos días Juanito
- Serán buenos para ti Mac, yo he pasado una noche de pena.
- ¿otra vez las almorranas? ¿O la próstata? a mi no me engañas Juanito te corres en 2 segundos por que eres un precoz no le eches la culpa a tu próstata.
- Gracias Mac, ¿qué quieres?
- Perdona hombre, ya sabes que se me escapa, ¿que te ha pasado?
- Mi hija, Mac, mi hija, no vino anoche, ni en todo el día de ayer, ni la anterior noche. No es la primera vez que lo hace, pero siempre llama por teléfono como mínimo a su madre y le dice que no nos preocupemos. Creo que esta vez no volverá, tuvimos una discusión antes de que desapareciera, yo le grité, le llegué a insultar, desde entonces no logro dormir, nunca antes habíamos tenido una..
De repente, tuve una brillante idea, mis ideas últimamente no eran muy brillantes, pero ésta estaba seguro que si lo era, podía ofrecerle a Juanito saber el paradero de su hija, como contraprestación le pediría una cámara de fotos, con ella podría buscar un trabajo digno, de lo que realmente me gustaba. Jamás había realizado trabajos de investigador, pero estaba seguro que lo podría lograr, hacía poco había pasado una aventura con unos chinos de la que había salido más o menos bien.
- Juanito, yo te puedo ayudar.
- Mac, no gracias, la última vez que me ayudaste me pusieron una denuncia.
- Juanito no seas malvado, sabes que aquel gordo hijo de puta se quería ir sin pagar.
- No Mac no, salió del bar para hacer una llamada, aquí apenas hay cobertura, le golpeaste sin terciar palabra, y no solo eso si no que seguidamente te fuiste corriendo, eres un valiente cobarde, me dejaste aquí el problema y no apareciste en 3 días.
- Juanito hombre sabes que lo hice por tu bien, ese tipo de clientes con el pelo grasiento no le convienen a tu distinguido local.
- Vete a la mierda.
- Juanito escucha, yo tengo tiempo, estoy tocándome los huevos, dame una semana y te digo de las andadas de tu hija, donde va , con quien folla y que mierda se mete en el cuerpo.
- Un respeto Mac, bueno y a mi cuanto me va a costar.
- Los almuerzos y una cámara de fotos.
- Una semana Mac, si te pasas un minuto olvidate…
¡¡Bravo!! Tenía trabajo, como mínimo una semana, tenía que conseguir el paradero de Charo, y el máximo número de datos posibles, sabía que aquello me abriría las puertas a un nuevo mundo, prosperidad, felicidad, estabilidad….. Mientras subía las escaleras hacia mi casa, me di cuenta que hace tiempo que deje de creer en la prosperidad personal, que la felicidad es algo tan efímero como la obra de un tanatopractor y que la estabilidad dependía de factores que uno no podía controlar, me detuve en las escaleras, quise dar un paso atrás y decirle a Juanito que yo no era un tanatopractor y que mi paso por la vida era como el de cualquier excremento de cualquier mamífero, que a muchos seres gustaría, a muchos otros no y mientras estos se debaten en la razón yo me acabaré descomponiendo y oliendo mal. No di el paso atrás, había un motivo que me obligaba a seguir con esto, un motivo que había odiado toda la vida. Tengo que gustar a otras personas. Me senté en mi celoso y vengativo sofá polla;
Mañana empiezo a gustar a los demás………
Aún me retumbaban las palabras al tumbarme en el sofá de tres plazas, quiero cambiar, frente a él estaba mi sofá polla, con su falo apuntándome entre ceja y ceja, amenazante. Me lié un chichiriflauti, la yerba, espléndida, me recliné sobre el apoya brazos. Un día conté cuantas veces apoyaba el brazo en el apoya brazos y cuantas veces la cabeza, ganó la cabeza por goleada, escribí un mail a la empresa de sofás;
"Queridos amigos; mi nombre es Mac, en primer lugar quisiera daros las gracias por la excelencia de vuestros productos, mas en concreto por mi sofá de 3 plazas, mod.34JKT, aún lo estoy pagando, pero incluso así le tengo aprecio, me acompaña en mis sueños desde hace 64 noches y 64 medios días, también algunas medias tardes pero esas no las he contado, los cojines de los asientos son especialmente resistentes a los chinazos, cosa que es muy importante en mi matrimonio ya de por sí deteriorado, empresa como la de ustedes salvan muchos matrimonios no como la marca de mi nevera, esa (espero que no sea una filial de ustedes) la marca de mi nevera rompe matrimonios, de eso también estoy seguro, cuando cierro la puerta de la nevera con la cabeza (las manos están ocupadas por lo que acabo de extraer) ésta no cierra correctamente, lo mismo sucede con el congelador, esta circunstancia ha acarreado más de una, y de diez reyertas en mi matrimonio, una vez habíamos comprado -secreto ibérico- para hacer una cena romántica, se echó a perder, el secreto, la cena y la armonía, además me quedé de nuevo sin follar, disculpen mi lenguaje, aquella fue una discusión muy intensa, y el único culpable y detonante de la discusión fue la puta nevera, con sus sofás estas cosas no suceden, pero hay un detalle que me tiene preocupado, además de estar casi plenamente convencido de que ustedes, sin haberlo hecho intencionadamente, han cometido un error de grandes dimensiones, si no grandes, medianas pero creciditas. Como les decía el error que creo han cometido es que se refieren a una parte de sus sofás como "apoya brazos", he hecho un estudio durante 64 días, con sus noches, sus medios días y sus medias tardes, en el cual he podido apreciar que en dicha zona denominada por ustedes "apoya brazos" apenas he apoyado el brazo, en cambio si que he reposado y apoyado en infinitas ocasiones mi cabeza, por eso les pido que enmienden el error para no llevar a confusión, a dicho elemento le deberían llamar "apoya cabezas" ó "apoya tarros", a mi me gusta más la segunda, pero entiendo que habrá gente que apoye los botes de mermelada y encurtidos varios así que con la primera opción vería el problema solucionado. Espero que mi estudio les haya sido de gran ayuda, si ustedes precisaran de mi ayuda para el desarrollo de un estudio más profundo sobre el asunto no duden en ponerse en contacto conmigo.
Atte.
Mac
Me respondieron a los 24 días, tengo la carta por ahí, no me requerían para ampliar el estudio pero me enviaron dos cojines con motivos florales con relleno de látex. Me gusta mucho escribir cartas a las empresas opinando sobre sus productos, tengo una buena colección de ellas, casi siempre me responden y casi siempre me compensan con algo, no se por que será. Hice examen de conciencia durante un largo rato, el examen lo suspendí, pero hace tiempo que no tenía que llevar las notas a casa, así que me la sudaba. Pero saqué algo en claro, tenía que dar un vuelco a mi vida, me puse boca abajo, pero el vuelco me pareció mínimo e insuficiente, además me estaba presionando el huevo derecho de una forma que no podía ser buena, lo supe por el dolor. Entonces hice unas anotaciones mentales de las cosas que debía cambiar, debía encontrar un trabajo digno, bueno, un trabajo, debía decirle a mi mujer si me regalaba otra cámara de fotos. Seguidamente, si la respuesta era afirmativa debía decirle que la quería, a ella, y también a la cámara, si era negativa también debía decírselo, debía decirle que la cámara la quería para buscar un trabajo, la fotografía era mi pasión, bueno una de ellas, también debía follar, llevaba 64 noches con sus respectivos días y medias tardes sin follar, eso no sé si se lo debía decir a ella. Al despertar ella no estaba, se había ido a trabajar, lo que me recordó que tenia varios post-it mentales, en ellos las anotaciones nocturnas, tenía que ordenarlos darles prioridad y ponerme manos a la obra. Con el estomago vacío es imposible realizar ninguna actividad. Realicé la pertiente visita al baño, de camino, el prepucio de mi sofá polla me golpeó en la rodilla, es muy celoso y vengativo.
Me lié un chichiriflauti sentado en la taza del vater, la yerba, espléndida, me vestí y me bajé a mi segunda casa.
- Buenos días Juanito
- Serán buenos para ti Mac, yo he pasado una noche de pena.
- ¿otra vez las almorranas? ¿O la próstata? a mi no me engañas Juanito te corres en 2 segundos por que eres un precoz no le eches la culpa a tu próstata.
- Gracias Mac, ¿qué quieres?
- Perdona hombre, ya sabes que se me escapa, ¿que te ha pasado?
- Mi hija, Mac, mi hija, no vino anoche, ni en todo el día de ayer, ni la anterior noche. No es la primera vez que lo hace, pero siempre llama por teléfono como mínimo a su madre y le dice que no nos preocupemos. Creo que esta vez no volverá, tuvimos una discusión antes de que desapareciera, yo le grité, le llegué a insultar, desde entonces no logro dormir, nunca antes habíamos tenido una..
De repente, tuve una brillante idea, mis ideas últimamente no eran muy brillantes, pero ésta estaba seguro que si lo era, podía ofrecerle a Juanito saber el paradero de su hija, como contraprestación le pediría una cámara de fotos, con ella podría buscar un trabajo digno, de lo que realmente me gustaba. Jamás había realizado trabajos de investigador, pero estaba seguro que lo podría lograr, hacía poco había pasado una aventura con unos chinos de la que había salido más o menos bien.
- Juanito, yo te puedo ayudar.
- Mac, no gracias, la última vez que me ayudaste me pusieron una denuncia.
- Juanito no seas malvado, sabes que aquel gordo hijo de puta se quería ir sin pagar.
- No Mac no, salió del bar para hacer una llamada, aquí apenas hay cobertura, le golpeaste sin terciar palabra, y no solo eso si no que seguidamente te fuiste corriendo, eres un valiente cobarde, me dejaste aquí el problema y no apareciste en 3 días.
- Juanito hombre sabes que lo hice por tu bien, ese tipo de clientes con el pelo grasiento no le convienen a tu distinguido local.
- Vete a la mierda.
- Juanito escucha, yo tengo tiempo, estoy tocándome los huevos, dame una semana y te digo de las andadas de tu hija, donde va , con quien folla y que mierda se mete en el cuerpo.
- Un respeto Mac, bueno y a mi cuanto me va a costar.
- Los almuerzos y una cámara de fotos.
- Una semana Mac, si te pasas un minuto olvidate…
¡¡Bravo!! Tenía trabajo, como mínimo una semana, tenía que conseguir el paradero de Charo, y el máximo número de datos posibles, sabía que aquello me abriría las puertas a un nuevo mundo, prosperidad, felicidad, estabilidad….. Mientras subía las escaleras hacia mi casa, me di cuenta que hace tiempo que deje de creer en la prosperidad personal, que la felicidad es algo tan efímero como la obra de un tanatopractor y que la estabilidad dependía de factores que uno no podía controlar, me detuve en las escaleras, quise dar un paso atrás y decirle a Juanito que yo no era un tanatopractor y que mi paso por la vida era como el de cualquier excremento de cualquier mamífero, que a muchos seres gustaría, a muchos otros no y mientras estos se debaten en la razón yo me acabaré descomponiendo y oliendo mal. No di el paso atrás, había un motivo que me obligaba a seguir con esto, un motivo que había odiado toda la vida. Tengo que gustar a otras personas. Me senté en mi celoso y vengativo sofá polla;
Mañana empiezo a gustar a los demás………
CAPITULO SEGUNDO: Juanito, mi psicólogo.
Era tarde cuando entré en casa, con mis magulladuras como bandera, esperando comprensión, cariño e incluso condescendencia por lo acontecido, solo escuché una frase, bueno escuché más, pero esta primera frase me hizo saber que no me entendería, no me haría mimos, no me daría la razón bajo ningún concepto y por supuesto no follariamos. Allí estaba ella en el sofá individual, en el orejero, no se por que cojones le llaman a mi sofa, orejero, no tiene orejas ni nada que se le parezca, a lo sumo le deberían llamar "pollero", tiene un invento extensible por la parte delantera que cuando te sientas sobre él adquiere una erección de dimensiones considerables, eso es, el mio es "el sofa polla". Ella estaba sentada en él, en mi sofá polla, de echo tenía las piernas apoyadas en mi falo y sus talones apoyaban sibre mi glande, al verlo me excité....¿Sería fruto del ciego que llevaba ó en cambio sería fruto de las hostías que me habian dado hacía poco tiempo?, no lo sé, pero yo ahi estaba en el umbral de la puerta, de mi casa, como un extraño, a pocos metros ella, sentada en mi sofá polla cuando me dijo;
- De donde cojones vienes, a estas horas, ciego y con ese olor a perfume de puta barata......
¿Como habrá sabido que voy ciego? ¿al menos más de lo normal? las mujeres y los hombres por mucho que nos empecinemos no somos iguales, aunque a lo mejor las mujeres y yo no somos iguales. Al notar de nuevo mi erección me di cuenta que las mujeres no sufrian ese tipo de inflamaciones y por desgracia yo no tenía una 95 alta en mi pecho...así que evidentemente no eramos iguales.
- ¿Me vas a responder? o prefieres irte por donde has venido y reflexionar si tu vida, tu actitud e incluso tu aptitud para sobrevivir es la adecuada.
Se abrió el cielo, tenia opción A y B, lógicamente la opción B era mucho mejor que la A, al menos eso creia yo, así que giré sobre mi propio eje 360º, de nuevo la tenía allí, el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra pensé, así que me sentí hombre, más que nunca, una erección de caballo y dos tropiezos lo corroboraban, giré entonces 180º, hasta tropiezo dos veces en los aciertos, ¡que maravilla!, salí del umbral dirección la calle, necesitaba un espacio para reflexionar, un tiempo y un espacio. Me senté en el banco del parque donde me había estado sentando desde los 14 años, cuantas cosas habían pasado en ese banco, cuantas charlas, risas, porros, porrones, hostiones, llantos, cuanta vida pensé... Me lié un chichiriflauti, me acuerdo que ese término lo usó un primo mio cuando teníamos más o menos 14 años, subía a casa, haciamos el papel de que estudiabamos un poco en el salón y entonces el me decía...
- Nos vamos hacer un chichiriflauti?
- Si.
Entonces nos ibamos al banco, a este banco, desconozco si tanta imaginación y creatividad era cosa suya o cosa de otra persona. Yo sospecho que era cosa suya, por que él es muy imaginativo, ahora es cocinero, y a veces me hace unos platos que precisan de mucha imaginación o muchas drogas.
- Mac, hoy te voy hacer "Arroz con espuma de carabineros y trompetas de la muerte"
- No se si asustarme.
- ¿Por qué? está de puta madre ya verás.
- Por lo que veo vas muy fumao, ¿que son las trompetas de la muerte?, ¿no querrás ponerme un requiem mientras nos comemos un puto arroz a la cubana?
- Que no capullo siéntate, pon música y después a disfrutar...
- Oye Julius, con que haces la espuma de carabineros?
- Sobre todo uso las cabezas y las pieles, pero me la he traido hecha del restaurante.
- Joder que putada, te iba a decir que en todo caso me fueras dando los cuerpos que yo les doy salida. Es muy creativo, es Julius, mi gran amigo Julius, es más amigo que primo, desde que nos parieron siempre hemos ido indagando la vida juntos. Ahora está lejos, está en Madrid, cocinando como siempre, le han dado una estrella, yo le hubiera dado el firmamento, aunque no deben ser las mismas. Me lié el canuto, me lo fumé, la yerba, como siempre espléndida. Hacía frio así que me fuí a mi segunda casa;
- Hola Juanito.
- Hola Mac, ¿te pongo lo de siempre?
- Me pone más tu hija, pero como no está, ponme un ron con cola, a ver si al quinto que me tome le pillo atractivo a ese culito que calzas...
- Tú como siempre, con tus putas gracias, ¿otra vez te has dado la vuelta en la puerta de tu casa por que no tienes cojones para hablar con tu mujer?
- Gracias Juanito, yo también te quiero.
- Yo más, sobre todo cuando me pagas.
- Mac, deberías buscarte un trabajo, eres un tipo listo, así te cargarás todo lo que tienes...
- ¿Que es lo que tengo Juanito?, la camara me la han robado hace unas horas, la cámara y más cosas....
- Tu mujer...
- ¿Es mia?, no sabía que era mía.....nunca lo sospeché, se que la quiero, pero no de la misma forma que quería a mi cámara... a la cámara para que salte le tengo que dar a un botón, mi mujer es automática, debe tener unos sensores en los pezones, de esos de movimiento, por que cuando me acerco ya salta.
- ¿Has probado a contar chistes en las ramblas? ganarte la vida no te la ganarás pero no harás perder el tiempo a los que te rodean...
Aquello me dolió, aquello mezclado con las hostias recibidas hacía un rato me convertian en un dolor andante, un dolor andante, ciego, sin curro, con una mujer que no era mia, que la quería pero que creo que ella iba a dejar de quererme a mi, un dolor andante, sin cámara, con mi amigo Julius lejos, con ganas de cambiar.... Subí las escaleras de tres en tres, después de dos en dos, para acabarlas subiendo como las personas, de uno en uno y con la mano apoyada en la baranda......
Abrí de nuevo la puerta, ella ya no estaba sentada en mi sofá polla, la luz de la habitación se veia encendida..... Me dirigí hacia allí, la vi tumbada.... ella me miro con los ojos rojos, ella no fuma porros.....
- Quiero cambiar.......
- De donde cojones vienes, a estas horas, ciego y con ese olor a perfume de puta barata......
¿Como habrá sabido que voy ciego? ¿al menos más de lo normal? las mujeres y los hombres por mucho que nos empecinemos no somos iguales, aunque a lo mejor las mujeres y yo no somos iguales. Al notar de nuevo mi erección me di cuenta que las mujeres no sufrian ese tipo de inflamaciones y por desgracia yo no tenía una 95 alta en mi pecho...así que evidentemente no eramos iguales.
- ¿Me vas a responder? o prefieres irte por donde has venido y reflexionar si tu vida, tu actitud e incluso tu aptitud para sobrevivir es la adecuada.
Se abrió el cielo, tenia opción A y B, lógicamente la opción B era mucho mejor que la A, al menos eso creia yo, así que giré sobre mi propio eje 360º, de nuevo la tenía allí, el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra pensé, así que me sentí hombre, más que nunca, una erección de caballo y dos tropiezos lo corroboraban, giré entonces 180º, hasta tropiezo dos veces en los aciertos, ¡que maravilla!, salí del umbral dirección la calle, necesitaba un espacio para reflexionar, un tiempo y un espacio. Me senté en el banco del parque donde me había estado sentando desde los 14 años, cuantas cosas habían pasado en ese banco, cuantas charlas, risas, porros, porrones, hostiones, llantos, cuanta vida pensé... Me lié un chichiriflauti, me acuerdo que ese término lo usó un primo mio cuando teníamos más o menos 14 años, subía a casa, haciamos el papel de que estudiabamos un poco en el salón y entonces el me decía...
- Nos vamos hacer un chichiriflauti?
- Si.
Entonces nos ibamos al banco, a este banco, desconozco si tanta imaginación y creatividad era cosa suya o cosa de otra persona. Yo sospecho que era cosa suya, por que él es muy imaginativo, ahora es cocinero, y a veces me hace unos platos que precisan de mucha imaginación o muchas drogas.
- Mac, hoy te voy hacer "Arroz con espuma de carabineros y trompetas de la muerte"
- No se si asustarme.
- ¿Por qué? está de puta madre ya verás.
- Por lo que veo vas muy fumao, ¿que son las trompetas de la muerte?, ¿no querrás ponerme un requiem mientras nos comemos un puto arroz a la cubana?
- Que no capullo siéntate, pon música y después a disfrutar...
- Oye Julius, con que haces la espuma de carabineros?
- Sobre todo uso las cabezas y las pieles, pero me la he traido hecha del restaurante.
- Joder que putada, te iba a decir que en todo caso me fueras dando los cuerpos que yo les doy salida. Es muy creativo, es Julius, mi gran amigo Julius, es más amigo que primo, desde que nos parieron siempre hemos ido indagando la vida juntos. Ahora está lejos, está en Madrid, cocinando como siempre, le han dado una estrella, yo le hubiera dado el firmamento, aunque no deben ser las mismas. Me lié el canuto, me lo fumé, la yerba, como siempre espléndida. Hacía frio así que me fuí a mi segunda casa;
- Hola Juanito.
- Hola Mac, ¿te pongo lo de siempre?
- Me pone más tu hija, pero como no está, ponme un ron con cola, a ver si al quinto que me tome le pillo atractivo a ese culito que calzas...
- Tú como siempre, con tus putas gracias, ¿otra vez te has dado la vuelta en la puerta de tu casa por que no tienes cojones para hablar con tu mujer?
- Gracias Juanito, yo también te quiero.
- Yo más, sobre todo cuando me pagas.
- Mac, deberías buscarte un trabajo, eres un tipo listo, así te cargarás todo lo que tienes...
- ¿Que es lo que tengo Juanito?, la camara me la han robado hace unas horas, la cámara y más cosas....
- Tu mujer...
- ¿Es mia?, no sabía que era mía.....nunca lo sospeché, se que la quiero, pero no de la misma forma que quería a mi cámara... a la cámara para que salte le tengo que dar a un botón, mi mujer es automática, debe tener unos sensores en los pezones, de esos de movimiento, por que cuando me acerco ya salta.
- ¿Has probado a contar chistes en las ramblas? ganarte la vida no te la ganarás pero no harás perder el tiempo a los que te rodean...
Aquello me dolió, aquello mezclado con las hostias recibidas hacía un rato me convertian en un dolor andante, un dolor andante, ciego, sin curro, con una mujer que no era mia, que la quería pero que creo que ella iba a dejar de quererme a mi, un dolor andante, sin cámara, con mi amigo Julius lejos, con ganas de cambiar.... Subí las escaleras de tres en tres, después de dos en dos, para acabarlas subiendo como las personas, de uno en uno y con la mano apoyada en la baranda......
Abrí de nuevo la puerta, ella ya no estaba sentada en mi sofá polla, la luz de la habitación se veia encendida..... Me dirigí hacia allí, la vi tumbada.... ella me miro con los ojos rojos, ella no fuma porros.....
- Quiero cambiar.......
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